Rabia en Cnl Suárez: ¿Qué tan lejos está Escobar de pasar por lo mismo?
Ante el fallecimiento de una mujer por rabia en Coronel Suárez, y ante la evidente falta de vacunación antirrábica por parte del municipio (y la falta de castraciones para evitar que perros y gatos se reproduzcan), me pregunto cuál es el número de vacunaciones que realiza el Centro de Zoonosis Escobar. Ello teniendo en cuenta que durante el año pasado estuvieron cerrados durante meses en virtud del aislamiento social preventivo obligatorio (cuando el servicio veterinario fue exceptuado por DNU desde el día 1 del aislamiento obligatorio). También teniendo en cuenta que las jornadas de vacunación en distintos lugares solamente se difunden por redes sociales con pocos días de anticipación y que los vecinos no se enteran. ¿Qué tan lejos estamos de pasar por lo mismo? En abril de este año se halló un murciélago con rabia y a partir de allí realizaron algunas vacunaciones en la zona.
Sobre el reciente caso de rabia humana: ¿Quiénes son los responsables?
En el día de hoy me he enterado de la triste noticia del fallecimiento de una mujer joven por una enfermedad terrible y que ya deberíamos haber erradicado en nuestro país: la rabia.
Hace ya 13 años que ninguna persona moría por rabia y que esto haya ocurrido, pone de manifiesto una gran falla en el sistema de prevención.
La rabia es una enfermedad que afecta a todos los organismos de sangre caliente y con diferentes características en las diferentes especies, siempre es mortal.
Tiene un ciclo aéreo que se llama así por tener como hospedador principal a los murciélagos y vampiros, y otro, el ciclo terrestreprovocado, por el “virus calle” que afecta a los animales domésticos de compañía, principalmente al perro y luego al gato y que es el de importancia epidemiológica. Ambos ciclos son independientes y responden a diferentes variantes del virus.
Un gato que tuvo contacto con la saliva de un murciélago enfermo de rabia (variante aérea), desarrolla la enfermedad y si el gato muerde a una persona, esta va a enfermar de rabia y va a morir, sobre todo si no realizó las aplicaciones de vacunas posexposición, o sea luego del contacto.
Una vez que la persona presenta el primer signo neurológico la enfermedad no tiene retorno. Por eso la importancia de realizar la vacunación postexposición que interrumpe la incubación del virus al estimular la generación de anticuerpos específicos.
Porqué Zaira del Giordio decidió no aplicarse las vacunas luego de ser mordida por acariciar a un gato que se cruzó en la calle y que desconocía si estaba o no vacunado va a ser un enigma sin responder, porque Zaira murió el 13 de mayo de rabia. Ni siquiera sé si habrá hecho la denuncia por mordedura.
Esta desgracia ocurrida en Coronel Suárez abre además muchos interrogantes: ¿a qué variante pertenece el virus: aérea o terrestre? Importantísimo conocer esta respuesta antes de proyectar una estrategia, más allá de todas las acciones urgentes que deben realizarse en las inmediaciones del accidente, tales como vacunación de perros y gatos mayores de 3 meses.
Y algo que me surge tan simplemente como: ¿por qué ese gato tenía rabia? Obviamente porque no estaba vacunado contra la rabia, vacunación de carácter obligatorio. Si el gato era callejero como dicen en los artículos periodísticos: ¿de quién es la responsabilidad? Obviamente del centro de zoonosis local, ya sea del municipio de Coronel Suárez o del que le corresponda y ¿cuál sería su responsabilidad? Vacunar al 70% de la población de perros y gatos anualmente y de manera sostenida, porque este no es un país libre de rabia. ¿Se hace? Creo conocer la respuesta, y por último, ¿por qué hay gatos callejeros en la ciudad de Coronel Suárez de 23.000 habitantes según el censo 2010 y 29.000 según Wikipedia? Los animales de compañía en estado de calle son una consecuencia de la reproducción geométrica en una ciudad donde no se castra/esteriliza adecuadamente como medida preventiva. La cantidad estimada de perros y gatos allí es de 10.000, si quisiéramos aplicar la misma ecuación del 70% que se usa para la vacunación, haciendo 15 castraciones/esterilizaciones por día de lunes a viernes por dos años el problema estaría resuelto. ¿Cuántas castraciones/esterilizaciones por día o por semana o por mes o por año se están realizando en Coronel Suárez?
Hoy tenemos que lamentar la muerte de una joven mujer por un accidente rábico que no debió haber ocurrido si los verdaderos responsables hubieran hecho las cosas como corresponde. Dra Adriana Gaite – MN 71953
¡¡Lo venimos advirtiendo desde hace un año!!
A pesar del DNU presidencial, que declaró a la atención veterinaria como esencial, los centros de Zoonosis de la provincia de Buenos Aires han decidido dejar de cumplir con su rol esencial en la salud pública, dejando de castrar y de vacunar para la rabia, priorizando intereses privados.
En Salud hay que hacer prevención. No se puede correr atrás de las consecuencias.
Pero los intendentes, a pesar de haber sido advertidos de esto, han elegido mirar para otro lado en lugar de velar por el bien de su comunidad, que es para lo que fueron elegidos… ¡ellos son los verdaderos culpables!
No le echen la culpa a la gente.
En Escobar, donde estamos advirtiendo de esto al Sr. Intendente Ariel Sujarchuk desde febrero de 2020, «la gente» quiere sacar turnos para castrar y le dan después de 4 meses, en el mejor de los casos. Y un turno por persona.
Y si quiere vacunar a su perro o gato, tiene que atravesar toda la ciudad para llegar al centro de Zoonosis. Y si no tiene movilidad propia, la tiene que alquilar.
Pero nuestro centro de Zoonosis, en lugar de cumplir con la ley 13.879, que dice que hay que controlar la población canina y felina para que cada animal que nace tenga un hogar que lo contenga, y que tiene que vacunar para la rabia y hacer atención de parasitosis, se dedica a «hacer acuerdos con la UBA», olvidadndo su función en Estado municipal.