Amplían el Centro de Monitoreo:  ¿Qué eslabón de la seguridad está fallando?

La Municipalidad anunció la continuación de la reforma y ampliación del Centro de Monitoreo, ubicado en la ciudad de Garín, «con el objetivo de seguir reforzando la seguridad en todo el distrito». La obra, que actualmente registra un avance del 15%, incluye un espacio de esparcimiento para los trabajadores, un nuevo acceso a las instalaciones destinado al público, un área de trabajo con dependencias administrativas del SAME y el programa municipal Ojos y Oídos en Alerta. La superficie total a intervenir es de 2065 metros cuadrados.

La comuna tiene instaladas actualmente un total de 2100 cámaras en todo el distrito. Esta información es altamente positiva, aunque persisten algunas dudas básicas: ¿cuántas de estas cámaras funcionan efectivamente? ¿El personal que las opera es suficiente y se desempeña con profesionalismo y eficiencia?

Las inquietudes crecen a medida que los vecinos se preguntan por qué no se advierte o visualiza en los monitores de la Central de Garín la presencia de sujetos deambulando con la cara parcialmente cubierta y en actitud sospechosa, caminando repetidamente por el mismo sector de la calle o vereda. O la presencia de un vehículo que ronda las inmediaciones de una zona, circulando repetidamente por la misma calle.

Estas situaciones deberían despertar la atención del personal encargado de monitorear las cámaras, siempre y cuando cuenten con una capacitación eficiente. Una buena formación permite identificar patrones sospechosos y actuar en consecuencia. ¿Alcanza el personal de seguridad de la Central de Monitoreo y está eficientemente entrenado para reconocer comportamientos y situaciones potencialmente peligrosas?. Esto incluye la identificación de personas con actitud sospechosa, vehículos que rondan áreas específicas de manera repetitiva, o cualquier anomalía que pudiera indicar la comisión de un delito. Su capacidad para detectar estos detalles en tiempo real es esencial para tomar decisiones rápidas y efectivas.

Algo no cierra: la elevada cifra de cámaras de seguridad anunciada por la Municipalidad no parece corresponderse con los niveles de seguridad que experimenta la comunidad.