La trampa de la Ruta 26: cómo una obra vial agravó las inundaciones

Aunque la reciente lluvia fue menor que la de marzo de 2024, las inundaciones fueron más graves. Vecinos denuncian que el ensanchamiento de la Ruta 26, sin obras de defensa, agrava el riesgo hídrico. Según ellos, la solución existe, pero no se construyó.

Llovió menos, pero el agua llegó más lejos. Esa fue la experiencia de muchos vecinos de los barrios linderos al Arroyo Escobar, tras la tormenta del 17 de mayo. ¿Qué cambió? La ampliación de la Ruta 26.

La obra vial, celebrada por su impacto en el tránsito, trajo un impacto silencioso pero devastador en el ambiente: eliminó suelos absorbentes, aceleró el escurrimiento y dirigió todo el drenaje hacia el cauce del arroyo, sin zonas de contención ni retardos.

“No es el cambio climático, es el cambio urbano sin planificación hidráulica”, sostienen técnicos y vecinos autoconvocados organizados bajo el lema “guardianesdearroyosba”, que vienen monitoreando la cuenca desde hace años.

Un aumento invisible pero contundente: 20.000 m³ más de agua.

El dato es concreto: la obra sumó al menos 10 hectáreas de superficie impermeabilizada. Durante una lluvia intensa como la del 17 de mayo (200 mm en 24 h), esa superficie genera 20.000 m³ de agua adicional, que se descarga directamente al arroyo Escobar.

Ese volumen equivale al del reservorio lineal propuesto como obra de mitigación y nunca construido. Sin ese reservorio, ese exceso de agua no tiene dónde ir, excepto a las casas de los vecinos.

Cómo una ruta amplifica una inundación

La ampliación de la Ruta 26 incluye:

  • Longitud intervenida: 7.800 metros

  • Aumento de calzada de 7,3 a 13,4 metros.

  • Veredas, banquinas de hormigón y nuevos ductos pluviales.

  • Eliminación total de zanjas absorbentes.

  • Redirección total del drenaje hacia el Arroyo Escobar.

Antes, el agua de lluvia se infiltraba en zanjas, suelos y cunetas naturales. Ahora, fluye rápido y sin freno, llegando al cauce en pocos minutos. Este cambio redujo el tiempo de concentración y generó picos súbitos de caudal, que inundan más y más rápido.

Comparando eventos: marzo 2024 vs. mayo 2025

  • Marzo 2024: mayor volumen de lluvia (evento 72 hs del día 13, precipitación 217 mm, evento a la semana siguiente adiciona 65 mm), pero menor expansión del valle de inundación.

  • Mayo 2025: lluvia menor (200 mm), pero mayor área anegada y más viviendas afectadas.

Esto no se explica solo por el clima. Se explica por el efecto multiplicador de una obra vial sin infraestructura compensatoria.

La obras que no se hicieron y fueron presentadas al Municipio: 1) Proyecto de saneamiento del arroyo entre el Puente San Martín y Ruta 9, lugar: embudo del cauce, 2) proyecto de zanjeo triangular  y 3) Proyecto de reservorio mitigador de crecidas.

La comunidad propuso dos opciones de reservorio para mitigar estas lluvias:

  • Reservorio lineal continuación Puente San Martín (capacidad: 20.000 m³).

  • Reservorio del Polo Ambiental (capacidad: 50.000 m³).

Mientras tanto, la obra de la Ruta 26 aporta exactamente ese volumen extra que el arroyo no puede manejar.

Conclusión: no es solo la lluvia

No es el cambio climático: es la falta de obras.

Las lluvias extremas ya no son excepcionales, son parte del presente. Y frente a esa realidad, seguir culpando al clima es una forma de eludir responsabilidades políticas y técnicas.

“Hoy la curva del arroyo entre ruta 26 y ruta 9 está bloqueada por árboles caídos y basura que se acumulan a la altura del Maschwitz Club; la próxima lluvia no es una hipótesis, es una certeza. ¿Qué estamos esperando para hacer las obras que se necesitan?”, se preguntan los vecinos autoconvocados  y el equipo técnico de Guardianes de los Arroyos.

El barrio no pidió un bingo en la entrada de ruta 26, ni una ruta ensanchada sin obras hidráulicas. Lo que sí pidió —una y otra vez— fueron defensas reales contra las inundaciones: limpieza, reservorios y planificación.

Pero en vez de protección, recibieron desidia. Hoy, uno de los barrios históricos de Maschwitz está condenado, no por el clima, sino por la omisión de quienes debían haberlo defendido.

rs – guardianesarroyosba@gmail.com