Pese al frío, los vecinos asistieron al encuentro; el funcionario nunca llegó

Los vecinos autoconvocados de El Cazador, que vienen reclamando la repavimentación de las calles Harris y Kennedy en los tramos que se encuentran en malas condiciones, volvieron a reunirse en la Plaza Victoria del barrio para recibir al funcionario de la Secretaría de Planificación que, según esperaban, tendría mayor capacidad de decisión que quienes habían participado de un encuentro anterior en el mismo lugar semanas atrás. (El Cazador: pese al frío y a la lluvia, vecinos desbordaron una reunión y rechazaron obras “parche” para las calles)

La convocatoria fue el viernes 16 de junio a las 18. Nuevamente, y pese al frío que se hacía sentir, unas 30 personas concurrieron con la expectativa de ser escuchadas y obtener una respuesta favorable. Mientras tanto, días antes el Municipio había realizado un rebacheo de varios pozos de una manera que dejó boquiabiertos a los vecinos. El trabajo terminó siendo un conjunto de parches rodeados literalmente por asfalto viejo y resquebrajado que, en cuestión de pocos meses y sometido al tránsito liviano y pesado, volverá a transformarse en baches. Incluso el propio rebacheo difícilmente tenga una vida útil prolongada.

El funcionario no apareció. Entre los presentes se escucharon varios comentarios: «Claro, es fin de semana largo» y «¿Qué haría un empleador si un empleado falta a una reunión importante? ¿No se dan cuenta de que el sueldo no se lo paga el intendente de su bolsillo?».

No obstante, los vecinos decidieron conversar entre ellos y así surgieron nuevas ideas y medidas para dar continuidad al reclamo. «Continuaremos el reclamo», afirmó una vecina, quien además expresó el descontento que había generado en el Municipio la «pintada de los pozos», realizada por los propios vecinos y que provocó el inmediato rebacheo mencionado anteriormente. «Evidentemente les molesta la visibilización de la desidia de tantos años, la misma molestia que causa a los vecinos el abandono del barrio», expresó un hombre que también recordó la rapidez con la que un equipo municipal retiró del espacio público los carteles irónicos que decían: «Acá no se hace asfalto».

El nivel de abandono en toda esa zona es considerable. Una vecina señaló a este medio que los problemas no se limitan al estado de las calles. «Colocaron luminaria LED hasta la bajada del country náutico, y nosotros seguimos con los postes de madera y la vieja iluminación, que a veces funciona y a veces no. No se puede caminar cuando oscurece, tenemos miedo de que ocurra un accidente». Para otra vecina, lo insólito es que las tasas municipales que pagan «son las mismas que se abonan donde hay pavimento y lámparas LED».

«Los pastizales de las veredas llegan hasta las rodillas, hay basura tirada en las calles, la Plaza Victoria sigue sin luminarias y un pedazo de hierro del antiguo receptáculo de residuos permanece en la parada de colectivo esperando que alguien se lastime. Además, la calesita de la plaza de Botticelli y Modigliani está rota desde hace varios años. A eso se suman las intransitables calles Tintoretto, entre Kennedy y Strauss, y Corot, entre la rotonda Victorica y Rubens; el desborde de la zanja de Kennedy al 1600 por un caño tapado. Podemos seguir enumerando quejas». La misma vecina agregó: «Un funcionario municipal llegó a decir que si queremos luces LED participemos en el Presupuesto Participativo. Pero no queremos participar en un concurso para que nos den lo que nos corresponde. ¿O necesitamos que algún municipal de peso pesado viva al fondo? Ni siquiera de esa forma, porque es conocido que varios se encuentran por aquí».

Y mientras los vecinos buscan ser escuchados, la dirigencia municipal ya parece enfocada en el próximo desafío electoral, ¡nadie quiere perder su cómodo empleo!. Las campañas se ponen en marcha; las respuestas, por ahora, siguen demoradas.