Hubo que extraer el ombú
Isabel Maza, docente de la carrera de jardinería en el Polo de Educación Superior de Escobar, se sorprendió al leer días atrás en este medio, que se había cometido un «arboricidio municipal» en el parque del Polo, como consecuencia de haberse «masacrado» un ombú. «(Yo) realicé la evaluación del ombú en cuestión y el mismo estaba totalmente podrido en la base, se ve un ahuecado profundo y las ramas ya no tenían base (ni) forma de sostener la estructura de la planta», sostiene Maza perteneciente a la Cátedra de Jardinería, quien agregó que «en la base de este ejemplar es muy común ver estudiantes sentados en el recreo y otra sería la noticia si una de esas ramas cayeran sobre ellos». La evaluación de riesgo del ombú le fue remitida al Dr. Rubén Hallú, Director del Polo de Educación Superior y consigna que el caso del «Phytolacca dioica (ombú) situado en el predio del Polo de Educación Superior (PES), se trata de un ejemplar que en su juventud sufrió el corte del tronco principal generando el desarrollo de múltiples troncos desde la base». El informe establece más adelante que «presenta una gran cavidad basal, producto de madera en descomposición producida por ataques fúngicos, que implica un riesgo de fractura de otros ejes importantes que componen la estructura de la planta». El documento fue acompañado por fotografías que muestran «el estado de putrefacción y ahuecado», sacadas a mediados de diciembre, «cuando por la tormenta sufrida el 9/12/22 en la zona, se desprendió uno de los troncos que componen el ejemplar». Por último y «dado que el ombú se encuentra en un sitio frecuentado por estudiantes» que acostumbran sentarse en la base del árbol, hecho que «constituye un riesgo para la seguridad de los mismos, de todo aquel que ingresa al edificio principal del PES y de los vehículos ubicados en el estacionamiento» se recomendó su extracción «de manera urgente». Actualmente se está evaluando el ejemplar que lo reemplazará.
VOCACION DE TALA….
No me resulta convincente la explicación…
Las ramas vivas y brotadas se ven sanas y fuertes y no tienen una inclinacion que sugiera riesgo de caida.
Hablan de ver que van a plantar para reemplazarlo. Nada que planten lo va a reemplazar. Necesitan 100 años.
Algun día, estos tecnicos de escritorio entenderan que no se trata de muebles…se trata de seres vivos!!!!
Seguramente ud. Lo dice desde su amplio conocimiento y años de ejercer las ciencias biológicas y la botánica en particular…
Algún día estos ignorantes de teclado, entenderán el peligro que sería para un alumno, que le caiga una rama. Aunque en ese caso sí dirían que estaba podrido y que nadie lo vio…
Haga silencio mal hombre, nadie iría a talar ese arbol si no hubiese sido imprescindible. ¿Cual sería el beneficio?
¡ como les gusta hablar sin saber a algunos, y a alhunos medios replicar lo que dice doña rosa, sin investigar !!
Si lo que describe la Sra Isabel Maza es cierto o verdadero, no voy a criticar la noble decisión, para quien conoce un «poquito» el ombú, sabemos de esos problemas, y no es solo de los ombúes, en numerosos arboles del Cazador también, especialmente los fresnos de las veredas eternamente mal podados y cuidados.
Sin dudas alguien se ocupó criticar antes que investigar.
Ahora podemos decir que la información está completa. Ádhiero a la opinion de investigar bien los por qué antes de publicar una noticia. Conozco a la sra Isabel Maza una gran profesora y defensora de nuestra flora nativa. Y tanto los ombúes como otras especies como por ej. Los sauces, con los años se ahuecan en sus troncos lo que puede generar una tragedia y no hay otro remedio que la tala.
Creo que llegó parte de la noticia acá… Lo que se discutía de fondo era la forma en la que se toman las decisiones en el espacio donde fue extraído el Ombú, no en la extracción del Ombú en sí, que puede tener criterios diferentes según el profesional…
El Polo Educativo, Ex Estancia Los Arenales, lugar que dio origen a la localidad de Ingeniero Maschwitz, es Patrimonio Histórico Nacional y Patrimonio Natural. El manejo de ese espacio debería tener una mirada integradora, siendo respetuosos con el entorno y en diálogo con los vecin@s que participan para su protección.
Hoy hay una cola de proyectos para ser construidos e instalados allí y probablemente otros espacios naturales e históricos correrán la misma suerte que el ombú, avalados por una mirada profesional que acompañe pero que no necesariamente represente la voz de la comunidad local.