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Conectar para Desconectar, ¡nuestro Rincón Literario!
Conectar para Desconectar, ¡nuestro Rincón Literario!
Bienvenidos a «Conectar para Desconectar», un Rincón Literario donde podrás viajar por nuevas sensaciones y emociones a través de notas y poesías de autores locales.
Coordinadora: Rita Frank.
Tu frío cristalizó el momento
Humedeció las cenizas que prometían otro fuego, apagó la llama que se estaba encendiendo y petrificó la imagen del abrazo previo.
Tu frío congeló el latido que quedó en el medio
de mi pecho ardiente y tu piel de hielo.
Quemó mis costados con álgidos dedos y me heló la sangre
después del incendio.
Tu frío, provocó mí muerte
con un beso gélido, luego del infierno.
Rita Frank
A Silvia
El capullo que madura en primavera,
la rosa que da fragancia en el estío…
Florezca en tu senda con renovado brío
el jardín de la amistad verdadera.
Manantial de ilusiones, fuente de sonrisas,
aguardas con paciencia que detenga su vuelo
aquel duende travieso que callado en tu sueño
deslice en tu rostro la mejor de sus caricias.
Alberto Cirkov
¿Dónde iremos?
Tantos hilos colgados de los árboles
todos juntos narrando puras magias
indefinidos son los colores
que recuadran la belleza exacta de la vida
no hay esperas
solo se sabe que alguien puede llegar
Si espero me pierdo todo esto
me pierdo mirar los árboles
la luna lo perfecto
en el mundo de la amistad
lo que importa es el estar
pocos miran la cadena
de lo que se conforma el amor unos aman sin conocer
otros aman sin confiar
el amor se marea
rebota en culpables
amar no es estar en cuerpo al lado amar es estar mágicamente
con los brazos abiertos
por eso vivimos, por el sentimiento
¿A dónde iremos a volar?
sin tu soledad.
Viento
Creo
Creo en el viento que empuja un suspiro, porqué él sabe que en algún momento necesitaré ese aire cuando me falte.
Creo en la verdad cuándo le das cobijo a mi pesar, sin importar los terrores que me gobiernen.
Creo en la noche después de la tormenta, porqué allí ya no hago estallar invisibles copas de cristal.
Después del infierno llega la calma al acariciar tu piel, es probable que en eso crea y no en los desvelos fugaces de pánico y silencio.
Creo mirar hacia adelante, pero cuándo percibo la realidad tal cuál es entiendo que no siempre es verdad lo que quiero.
Creo en los susurros del tiempo y la razón, pero no hay nada que me paralice tanto como la desconfianza que lleva mi sombra.
Creo en los rigores que nos aquejan, pero sin embargo creo y veo siempre una puerta de salida.
Creo tener la respuesta a tu pregunta, y casi al instante huye volando porque a cada nuevo paso las respuestas van cambiando y cesando así, las preguntas.
Creo soportar lo suficiente en esta vida, pero miré a través de los ojos del cielo y en mis sueños no soy tan fuerte.
Creo imaginar un ocaso dónde sólo exista tu voz cantando y tu sombra danzando eternamente, y así me pasearía en los mundos al abrigo de tú aroma.
Creo fallecer y volver a la vida con cada decisión tomada, paso a paso lentamente camino hacia el nuevo comienzo.
Tirare de la cuerda hasta más no poder, ya no buscaré en la magia de las ideas del diablo lo qué quiera que crea.
Creo en la fantasía y en la realidad, vuelo de aquí hasta tú corazón y me basta sólo con oír al cielo y escribirlo.
Creo en qué podré besar tus lágrimas una última vez, y de cada pensamiento apresar algo que nos encante y nos haga sentir libres hasta el próximo reencuentro.
Creo que guardo mentiras bajo mi apariencia, pero al fin y al cabo todos titubeamos silencios y guardamos verdades en el camino.
Antes creía en mis voraces palabras que me hacían mal, pero ya no tienen poder alguno sobre mí.
Creo que no creo lo que muchas veces digo, igualmente encuentro un poco de paz en cada rosa que canto…
Matías De Lorenzo
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