Breves locales: Nueva sede de la Defensoría del Pueblo // Autoridades recorrieron clínica en Maschwitz // Editorial: ¿Y si Escobar tuviera un intendente como Fujimori?”

La Defensoría del Pueblo se muda y estrena nueva sede

La Defensoría del Pueblo de Escobar cuenta con una nueva sede, ubicada en Bernardo de Irigoyen 204, en pleno casco céntrico de Belén de Escobar. El organismo, creado por ordenanza municipal, recibe aproximadamente a 300 vecinos por mes. Entre las principales consultas se encuentran las vinculadas con salud y obras sociales, mediaciones comunitarias, tarifas y servicios públicos, situaciones de violencia, adultos mayores y discapacidad.


Sujarchuk y Kreplak recorrieron la Clínica Belgrano en Ingeniero Maschwitz

El intendente Sujarchuk; el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak y el presidente de IOMA, Homero Giles, recorrieron la Clínica de Alta Complejidad Manuel Belgrano, en Ingeniero Maschwitz, para evaluar los resultados del primer año de funcionamiento del establecimiento. Este centro, que nació con el objetivo de ofrecer servicios de salud a los afiliados de IOMA bajo un modelo de gestión municipal, cuenta con una infraestructura de 3.860 m² distribuidos en tres plantas, diseñada para integrar los servicios críticos, quirúrgicos, diagnósticos y de internación general. Ubicado en Ruta 26, esquina Carhué, Ingeniero Maschwitz, el centro dispone de 84 camas (32 para cuidados críticos y 52 para internación general), más de 20 especialidades médicas, equipamiento de diagnóstico de vanguardia (angiografía, hemodinamia, tomografía, ecografía y rayos X), y servicios complementarios como laboratorio, bacteriología, esterilización, cocina y farmacia. Su área quirúrgica cuenta con 4 quirófanos equipados para procedimientos de alta complejidad, mínimamente invasivos y ambulatorios.  Según informó la Municipalidad, desde su apertura hasta julio de 2026, la clínica consolidó su operatividad en el 92%, con 77 de sus 84 camas activas de manera permanente. El sector quirúrgico alcanzó el 100% de uso de sus 4 quirófanos, totalizando 1.048 intervenciones, a las que se suman 206 procedimientos de hemodinamia. Considerando los primeros días de agosto, la cifra supera las 1.300 prestaciones entre cirugías y procedimientos. Además, el servicio de diagnóstico por imágenes realizó 9.297 estudios y las consultas ambulatorias de IOMA superaron las 2.900 atenciones.


Editorial

“Ay, Patria chica mía, dame un intendente como Keiko Fujimori”

Parecería que los argentinos tenemos, cada tanto, una particular envidia por los presidentes del Perú. En la década de 1980, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, la CGT empapeló Buenos Aires con una consigna que decía: “Ay, Patria mía, dame un presidente como Alan García”, en referencia al entonces mandatario peruano. Sin entrar a analizar las razones que llevaron a los dirigentes sindicales de aquella época a instalar aquel eslogan político, lo cierto es que, casi cuatro décadas después, algunos vecinos de Escobar podrían permitirse una nueva versión de aquella frase: “Ay, Patria chica mía, dame un intendente como Keiko Fujimori”. ¿La razón? Algunas de las definiciones que la flamante presidente peruana formuló al asumir el cargo resultan tan simples como contundentes. Y, sobre todo, tienen una característica que muchas veces parece olvidada por quienes ejercen responsabilidades públicas: no requieren grandes discursos ni sofisticadas teorías políticas. Requieren, sencillamente, voluntad para cumplirlas. Y hay algo más: no parecen ideas difíciles de llevar a la práctica. Por el contrario, deberían formar parte del manual básico de cualquier dirigente que aspire a gobernar con eficiencia y coherencia. En su primer mensaje como presidente, Fujimori mencionó cinco conceptos, cinco definiciones, cinco compromisos que, trasladados a la política local, bien podrían convertirse en un catálogo de principios para cualquier gobierno municipal. Veamos qué dijo la flamante primera mandataria en apenas cinco breves oraciones que representan buena parte de lo que la sociedad reclama —y espera— de sus gobernantes:

Los recursos públicos pertenecen a todos los peruanos y administrar esos recursos exige responsabilidad, eficiencia y honestidad – No permitiremos que la burocracia siga convirtiéndose en un obstáculo para quienes necesitan respuestas urgentes – El Estado tiene que recuperar esa capacidad de resolver y resolver a tiempo – Lo único que se necesita es un Estado que esté a la altura de su gente.