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Lluvias, inundaciones y un viejo conflicto en el barrio Colman
Lluvias, inundaciones y un viejo conflicto en el barrio Colman
Las imágenes de los estragos causados por las intensas lluvias caídas días atrás en el barrio Colman, de Maquinista Savio, evidencian las pérdidas materiales sufridas por los vecinos.
El tema reavivó un profundo debate en Letras de Garín, donde volvió a plantearse una controversia de larga data. El conflicto gira en torno a la ocupación de esas tierras, con información y posturas diametralmente opuestas: por un lado, quienes afirman que se trata de terrenos privados tomados ilegalmente; por otro, quienes sostienen que compraron sus lotes de buena fe. Sin embargo, todos coinciden en algo: se trata de una zona inundable.
Un vecino que vive en Maquinista Savio desde hace 55 años lo resume con resignación:
—Siempre se inundó ese lugar —afirma—. No entiendo cómo alguien puede construir su casa ahí. Es de no creer.
A su comentario, una mujer responde con dureza:
—Porque después, cuando se inunda, reclaman al gobierno y piden colchones, cocinas, heladeras, techos… Y el que compró legalmente, paga sus impuestos, compra todo carísimo y jamás recibe ayuda, ni siquiera cuando se le prende fuego la casa.
Otra vecina apunta contra la política:
—Los políticos tienen la culpa, porque no sacan a la gente de los asentamientos. Al contrario, les sirven porque son votos.
Un hombre recuerda los inicios del conflicto:
—En los noventa se metieron en los terrenos. Don Colman ya era muy mayor y no estaba bien. Tenía ganado y chanchos ahí. Se los usurparon. Después vinieron paraguayos que empezaron a comprar por nada. En una semana tenían luz, al año asfalto… Uno de los hijos empezó a vender por centavos y hasta hicieron el puente que conecta con Garín. Pero todos sabían que era una zona baja, un afluente del otro lado de la vía. Se inunda desde Bedoya.
Otra vecina confirma el carácter inundable del lugar:
—Ese barrio era un campo que siempre se inundó. Cuando empezaron a poblarlo, ya sabían que era bajo. No rellenaron nada, solo construyeron. Asfaltaron, pusieron luz, pero no hay salidas fluviales. En los noventa, cuando empezaron los asentamientos, se avisó que era zona de riesgo. Por eso existe el zanjón al lado de la vía. Los Colman sacaban sus animales en época de lluvias. Pero la gente que se mete en los asentamientos no pregunta, y después exigen ayuda. Ahora están viviendo las consecuencias.
Sin embargo, también se alzan voces que desmienten la versión de la usurpación.
—Yo tengo mi terreno ahí, y la gente que vive también compró a Colman —asegura una vecina.
Otra añade:
—Tengo escritura, pago ARBA y los impuestos municipales todos los meses. No debo ni una cuota. Como yo, hay muchos vecinos. Deberían informarse antes de opinar. No usurpé nada. Tengo la suerte de no estar viviendo ahí porque estoy construyendo, pero hay gente que la está pasando muy mal, y este tipo de comentarios no ayudan.
También hubo testimonios que llamaron a la empatía con quienes hoy sufren las consecuencias de las lluvias, más allá de la legalidad de su situación.
—Hoy le tocó a ellos, mañana puede tocarnos a cualquiera. No hay que escupir para arriba —comentó una mujer.
—Qué poca empatía con la gente que no puede comprar un terreno con papeles. También son seres humanos, hay chicos, hay adultos mayores. Tienen derechos como cualquiera —dijo otro.
Y una tercera reflexión:
—A los que dicen que no tienen derecho a reclamar por haber comprado barato o usurpado, les digo que en una situación desesperante lo que importa no es el pasado, sino el presente. Lo que hicieron o dejaron de hacer no debería pesar más que la necesidad urgente que atraviesan hoy.
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Verdaderamente me sorprende que nadie mencione a otros actores, que todo quede entre particulares: que los que vendieron, que los compraron, que los que usurparon.
Y en todo ésto, como dicen desde los años 90, no hubo ningún organismo del Estado que interviniera para regularizar la situación, para modificar las condiciones, ya que dejan que continúan en el estado en el que están?
Es decir la justicia no intervino si fue usurpado, las áreas que supervisan la ocupación de suelo las construcciones la viabilidad y demás cosas, tampoco.
Ahí están los que no tienen empatía!
Pero una vez más como en cada inundación recolectan donaciones