¿Y si chocaba contra el barco regasificador de Escobar?

La pregunta planteada en el título fue formulada ayer por un vecino de Ingeniero Maschwitz después de haber visto el video que mostraba el barco cerealero de 228 metros de largo (eslora) que colisionó contra uno de los pilotes del puente Zárate- Brazo Largo. Aunque el impacto fue lo suficientemente fuerte como para fracturar el casco del navío y hacer temblar el puente, la baja velocidad a la que se desplazaba permitió que el golpe no afectara gravemente la integridad de la estructura. Sin embargo, sí atravesó el casco a pocos metros de la proa.

La presencia de un puerto regasificador en el distrito de Escobar ha vuelto a despertar preocupaciones entre muchos vecinos, quienes temen por la seguridad del mismo y las posibles consecuencias en caso de ocurrir allí una situación similar a la descrita anteriormente.

«Ya ha habido episodios similares, de choques de barcazas y barcos en otros momentos, presentados ante la justicia como parte del Principio Precautorio de la Ley General del Ambiente #25676, que debería haber prevalecido para evitar su instalación aquí, de acuerdo con la Normativa Internacional de Seguridad SEVESO, que prohíbe categóricamente este tipo de emprendimientos en lugares que no sean altamar, alejados de zonas habitadas y sujetos a una partida de emergencia», comparte con preocupación el vecino Daniel. Además, destaca los antecedentes de graves incendios producidos en la zona aledaña al puerto regasificador: «Ha habido incendios en los pastizales isleños que han causado temor y pánico en los habitantes de Escobar debido a la potencial siniestralidad en el gasoducto, ya que transporta gas natural gasificado a través del humedal insular y continental. Incluso fue clausurado temporalmente en su momento». Sin embargo, Daniel está convencido de que todo esto es minimizado por funcionarios y gobernantes: «Parece que no les importan estos riesgos operativos, ya que ni las autoridades nacionales, provinciales, ni municipales han solicitado su desinstalación y erradicación desde su aprobación, construcción e instalación en 2010/2011 hasta la fecha. ¿Será necesario que suframos un desastre intencional, de la misma manera que ocurrió en Beirut, Líbano, cuando estalló un barco con 2500 toneladas de nitrato de amonio, con una potencia explosiva 50 veces inferior al GNL, y destruyó media ciudad capital, para que consideren su eliminación, dado que desestiman y minimizan el riesgo?».

La falta de atención a los riesgos operativos y la aparente minimización de las inquietudes de la comunidad plantean interrogantes sobre la idoneidad y la precaución de las autoridades. Una vez más se señala la necesidad que se aborden estas preocupaciones de manera seria y se tomen medidas preventivas adecuadas para garantizar la seguridad de la población y del entorno.