Un Estado elefantiásico con personal mal remunerado
La torta (o el flan) para repartir tiene un límite, y cuando los destinatarios son muchos, cada uno recibirá una porción muy pequeña. Una ecuación que todos comprenden fácilmente.
Jamás sucedió en el Partido de Escobar que casi toda su población conoce algún vecino, amigo o pariente que trabaje en la Municipalidad. El Estado clientelar que generó la actual administración no tiene antecedentes.
Es verdad que todos los intendentes anteriores acomodaron a algún pariente, conocido o militante, pero lo que no tiene precedente es la cifra enorme de agentes que fueron nombrados en la planta permanente o contratados por el actual intendente. Con la premisa del «Estado Presente», el jefe comunal se aseguró tener un piso de electores que le garantizaran la permanencia en su cargo. Cualquier parecido con la provincia de Formosa es mera coincidencia.
«El intendente habla del actual ajuste y de su compromiso con la gente cuando él a los empleados municipales los tiene bajo el nivel de pobreza, aunque para las jodas y las fiestas que hacía no escatimó gastos», sostiene Noemí, que expone la otra cara de la moneda: los sueldos irrisorios que la mayoría de los empleados cobran a fin de mes.
La cifra de empleados municipales es un secreto de Estado que se esconde bajo cuatro llaves. Consultado el Municipio por Periódico El Cazador, obtuvo como respuesta que «en estos días RRHH está en un proceso de digitalización y actualización de los legajos de las y los trabajadores del municipio». También se comprometió que «una vez que concluya ese procedimiento se tendrá información más precisa».
Fuentes de la oposición ubican la cifra en más de 6.000 empleados. Aunque las comparaciones son odiosas, sirven para tener una idea de la proporcionalidad con relación a otros lugares. Así, el partido 3 de Febrero, distrito más poblado que Escobar, apenas trabaja con un 50 por ciento de esa cifra.
Si bien trascendió que numerosos contratos han sido rescindidos en las últimas semanas como consecuencia de las políticas de ajuste del Gobierno Nacional, el Estado elefantiásico en Escobar solo ha logrado agotar el erario público y llevarlo a un extremo en el que será difícil remediar el sinnúmero de baches y otros problemas cotidianos que experimenta y señala la comunidad.
Una verguenza, si tenés algún conocido en la municipalidad te dan un puestito con un muy buen sueldo. o… por que se piensan que ganan elecciones? El intendente y sus secuaces: Multimillonarios.
No sé si tenemos un estado elefantiásico, lo que si se es que en el cazador tenemos al frente de la ugc un inutil marca cañon que no sirve ni para espiar pero debe tener un jugoso salario.
«Presencia» no es sinónimo de «eficiencia». Pero eso, los «cabeza de termo» no lo entienden y siguen apoyando a su majestad imperial que más que un intendente parece el dueño de una fábrica de pastas que tiene más ñoquis que Mamma Nicoletta.