Terminal Marítima Escobar: se definen concesionarios y obras clave

En Argentina, la desconfianza hacia las promesas oficiales es casi un reflejo natural: rara vez las obras anunciadas por los gobiernos se concretan en tiempo y forma. El caso del Hospital del Bicentenario de Garín, cuya finalización se ha postergado una y otra vez, es apenas un ejemplo más de esta larga lista de compromisos incumplidos. Anunciado en octubre de 2008 por el gobierno kirchnerista, con un plazo de ejecución de no más de 24 meses, todavía sigue inconcluso.

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Sin embargo, hay un proyecto que parece avanzar con otra energía. Hace seis meses, el vocero presidencial Manuel Adorni sorprendió al anunciar la creación de la Terminal Marítima Escobar (TME), un ambicioso desarrollo portuario en el distrito. (Anuncian la construcción de un nuevo puerto exportador en Escobar; Sujarchuk se atribuye la iniciativa)

«Se trata de una de las inversiones privadas más grandes en infraestructura portuaria en los últimos años. La Terminal Marítima Escobar no solo va a dinamizar el comercio exterior, sino que también generará miles de empleos directos en la etapa de construcción.”, afirmaba Adorni a fines de 2024.

Lejos de quedar en palabras, el proyecto TME se está moviendo tras bambalinas. En estos días comenzó a definirse el proceso de selección de concesionarios, un paso clave para materializar la obra. La empresa ha recibido propuestas de constructoras y operadores portuarios de alcance internacional, mientras que ya se iniciaron negociaciones con la Administración de Infraestructuras Ferroviarias para extender la red de trenes hasta el corazón de los muelles proyectados. El objetivo es claro: crear un modelo multimodal de transporte que integre tren, camión y barco con una eficiencia sin precedentes en la región.

El vínculo con Vaca Muerta

Uno de los ejes estratégicos de TME será su rol en el abastecimiento de arena para el fracking. En conjunto con una consultora internacional, la empresa estudia la posibilidad de transportar este insumo desde Entre Ríos mediante barcazas hasta Escobar, donde sería almacenado o trasvasado a buques tipo bulk carrier con destino a Bahía Blanca o San Antonio Oeste. Esta iniciativa busca aliviar el cuello de botella que hoy afecta a la logística de Vaca Muerta, reduciendo tiempos, costos y saturación en las rutas terrestres. Al mismo tiempo, se analiza que la terminal pueda convertirse en un hub de exportación minera, con foco en el litio y otros recursos estratégicos.

Otra apuesta fuerte es la instalación de un servicio de bunkering de Gas Natural Licuado (GNL). El plan es consolidar a TME como centro de acopio y distribución, primero para el mercado local y luego para zonas mineras alejadas. Este proyecto ya fue presentado a Enargas, despertando gran expectativa.

A nivel de infraestructura, se proyecta la construcción de un viaducto que conectará los dos puertos internos de la terminal. Para ello, se han recibido ofertas de empresas internacionales y se espera que el Ministerio de Economía y Vialidad Nacional evalúen en breve el plan técnico y financiero.

Incluso, se conoció que varios operadores logísticos de renombre han mostrado interés en las concesiones futuras, e incluso hubo propuestas para adquirir parte del paquete accionario de la compañía.