Susto, contratiempos y gastos
El temporal de viento y lluvia de la madrugada del pasado domingo provocó una serie de problemas, muchos de los cuales persisten hasta el momento. Según la Municipalidad, el fenómeno meteorológico no causó muertes ni heridos, a pesar de la gran cantidad de árboles, postes y carteles que fueron arrastrados por el aire y terminaron cayendo sobre las calles, veredas, jardines, automóviles y propiedades privadas.
La secuela de esta histórica tormenta dejó un paisaje que recordaba al típico escenario caribeño después del paso de un huracán: árboles arrancados de raíz, postes con cables de media tensión derribados, vehículos destruidos por la caída de pesados árboles, casas parcialmente destrozadas. Muchos vecinos se encontraron ayer por la mañana sin suministro eléctrico y acudieron a estaciones de servicio para llenar bidones de combustible y alimentar sus generadores eléctricos; otros se dirigieron a cafeterías, que normalmente no tienen mucha concurrencia los domingos por la mañana, para cargar las baterías de sus teléfonos móviles o para trabajar en sus computadoras portátiles. Algunos, simplemente, buscaron un momento de distensión y tomaron un café para escapar momentáneamente de la oscuridad de sus hogares.
Aunque la Municipalidad respondió para despejar las calles, lo hizo lentamente; evidenciando que sus protocolos de reacción y contingencia no están diseñados para enfrentar desastres de esta magnitud. Por ello, en muchos casos, fueron los propios vecinos quienes, con motosierras y otras herramientas, despejaron las calles, aceras e incluso las entradas a muchos hogares, cuyos propietarios se encontraban bloqueados por ramas o árboles que obstruían sus puertas o portones.
La política también se hizo presente en algunos debates de alto voltaje entre quienes expresaban su frustración por la lenta normalización de la situación en las calles y aquellos que, con un enfoque oficialista, defendían las acciones municipales. Una mujer le sugirió a un hombre que se mudara de Escobar si consideraba que «todo funciona tan mal» como él decía.
Muchos vecinos enfrentarán ahora gastos imprevistos para reparar techos, automóviles, portones, cercas y otros bienes dañados o parcialmente destrozados. Otros tendrán que contratar personal para cortar troncos de árboles caídos dentro de sus propiedades. Algunos incluso tuvieron que abandonar sus hogares por la falta de agua.
Hubiese resultado importante, para probar las flamantes teorias anarcocapitalistas del loco al que votaron y por las ideas a las que evidentemente adhieren, que se hayan juntado con los vecinos de la cuadra a contratar quier corte y retire los troncos, repare las calles y luego se pongan de acuerdo a juntar el dinero para pagarlo.
Estos liberotarios anarcos, me hacen reir, primero quieren desaparecer al Estado y luego pretenden que sin pagar impuestos se mantenga permanentemente personal, maquinarias, etc. disponibles y en cantidad tal, que en 5 horas y al mismo tiempo puedan despejar 600 calles afectadas por caidas de árboles tanto públicos como privados (porque hay que aclarar que muchos árboles privados cayero sobre la vía pública que tuvo que despejar el Estado a su trabajo y costo)
yo no soy del cuadro oficialista ni me interesa defender a nadie, pero me parece muy apresurada tu conclusion de que no hay buena reaccion…esto paso un sabado a la noche, aun no paro de llover ( lo que hace mas dificil aun las accciones de regularizacion) , y tuvo secuelas extraordinarias ……por lo cual entiendo que implica acciones extraordinarias ( que cualquiera que sale a la calle ve camionetas de distintos organismos en la calle ) y otorgar un tiempo extraordinario a las personas responsables que se ocupan de regularizar esta situacion antes de comenzar a criticiar.
Hola Señor Lindel. Veo que está muy ofuscado. Mire creo que le está errando el viscachazo. Los climas extremos no reconocen de ideologías o sectarismo politicos. Y descalificar o cuestionar la inteligencia o la capacidad cognitiva de aquellos que quizás no compartan sus gustos politicos, francamente, no habla bien de usted. Le daría el beneficio de la duda. A veces, cuando nos enojamos, metemos la pata. Hay que saber gestionar el enojo. … Que tenga un muy buen dia, y felices fiestas. Dios con nosotros.