Sujarchuk respondió a La Nación: «Menosprecian al electorado escobarense y a la democracia»
El intendente Sujarchuk tenía mucho para decir tras leer la nota publicada la semana pasada por el diario La Nación (Sujarchuk: la lectura que desató su enojo), en la que se cuestionaba su construcción política: «Se cimenta en publicidad y propaganda más que en una trayectoria de idoneidad y transparencia», afirmó el matutino.
La bronca acumulada por el jefe comunal en plena campaña electoral, en la que busca posicionar su imagen a través de una intensa propaganda en la vía pública —visible tanto en CABA como en la Costa Atlántica—, necesitaba una vía de desahogo.
No podía dejar pasar algunos de los conceptos vertidos por el diario, al que en círculos políticos del kirchnerismo rebautizan como La Nazion, dándole un tinte fascista.
Para Sujarchuk, el artículo contiene «datos falsos, erróneos, subjetivos y no menos que infundados» y rebate punto por punto: asegura que su gestión es transparente; que ha realizado una inversión millonaria en seguridad; que ha protegido 11 mil hectáreas de humedales; que escucha de primera mano las preocupaciones de los vecinos y que la construcción del bingo forma parte de un plan integral de inversiones recreativas, culturales y turísticas. Además, sostiene que la crítica a los «supuestos gastos» en la difusión de «actos de gobierno» responden a un conflicto de intereses con empresas periodísticas; que la austeridad es un pilar de su administración y que el verdadero motivo de «semejante agresión» es la escasa pauta publicitaria que medios como La Nación reciben del municipio. Finalmente, acusa al diario de «menospreciar al electorado escobarense, a nuestra gestión y a la democracia».
La Nación cerró el cruce con una Nota de Redacción contundente: «Ratificamos la totalidad de las opiniones vertidas en nuestro editorial sobre lo que consideramos una pésima gestión del intendente de Escobar».
Carta completa de Sujarchuk, publicada hoy en La Nación
Por segunda vez, luego de ocho años, el diario LA NACION me dedicó un editorial basado en datos falsos, erróneos, subjetivos y no menos que infundados en la que vuelvo a ser víctima de difamaciones y vilezas en un texto repleto de inexactitudes. En primer lugar, con profundo desconocimiento, se acusa de manejo discrecional de fondos a una gestión que desde 2021 se somete a las auditorías de la ISO 37001, una de las normas más exigentes a nivel mundial en materia de transparencia. Hasta el momento, el municipio de Escobar es el único organismo gubernamental de la Argentina que certificó esta normativa anticorrupción. Por si fuera poco, días atrás, mi administración recibió una excelente nota de la calificadora Moody’s, en la que se destaca el sostenido superávit fiscal, el bajo nivel de endeudamiento y la autonomía económica. Somos el único municipio bonaerense con calificación “investment grade”. A la constante revisión del Tribunal de Cuentas bonaerense, este año sumaremos una instancia más de control: una plataforma de inteligencia artificial desde la cual todos los ciudadanos podrán monitorear las acciones de gobierno. A título personal, y sin estar obligado por ley, desde 2006 -nueve años antes de ser elegido intendente por mis vecinos- elevo ante la Oficina Anticorrupción mi declaración jurada patrimonial. Esta será la decimonovena ocasión que me presento por voluntad propia. Es más, en 2019 y 2023, al final de cada mandato, pedí una revisión extraordinaria.
En segundo lugar, nuevamente con un profundo desconocimiento y datos falsos, abordan la dramática problemática social de la seguridad. El sistema Ojos y Oídos en alerta tiene más de 47 mil vecinos adheridos, no 9 mil. Son 1543 las alarmas vecinales, no 289. Y son más de 2100 las cámaras de seguridad, no 363 (somos el distrito del corredor norte con mejor relación cámaras/cantidad de habitantes: una cada 122 personas). En octubre pasado anunciamos la creación de la Policía Municipal y nos convertimos en un distrito pionero dentro de la Provincia de Buenos Aires al adquirir armas no letales para pertrechar a nuestros efectivos. En el mismo sentido, estos días estamos implementando un Plan Tecnológico Integral para garantizar la robustez, estabilidad y sostenibilidad de nuestro sistema integración de seguridad, prevención, emergencias y siniestralidad vial. Es una inversión millonaria, conscientes de la preocupación de nuestros vecinos ante un contexto nacional de incremento de la violencia social y de los hechos delictivos, que impacta en mayor medida en toda el área metropolitana de Buenos Aires.
Como intendente que recorre su distrito de manera constante, escucho de primera mano las preocupaciones de mis vecinos, gente de bien que quiere vivir tranquila y en paz. La seguridad es una política de Estado ahora. No espera más. Por eso, desde que fui honrado con el cargo de intendente, exhorto a las autoridades nacionales y provinciales, sin distinciones partidarias ni ideológicas, a trabajar junto a los municipios en políticas y programas que ayuden a paliar este flagelo.
Resulta infundada la acusación de ser “motor de acuerdos con importantes emprendimientos inmobiliarios que invadieron los humedales del distrito y responsable de ventas de tierras fiscales a precio vil”. Al contrario, como ya lo hiciera en anteriores ocasiones, debo recordarles que bajo mi gestión se protegieron 11 mil hectáreas de humedales, no se habilitó ningún nuevo barrio privado o urbanizaciones sobre humedales -incluso se rechazó un proyecto a la vera del río Luján- y en estos años esos mismos emprendimientos inmobiliarios debieron cumplir con las obras de infraestructura que a anteriores gestiones municipales extrañamente nunca les habían reclamado.
Con total liviandad acusan a la gestión municipal de no atender la ludopatía, en un profundo desconocimiento por la labor profesional del Hospital de Salud Mental y Adicciones del Papa Francisco, un centro modelo inaugurado en 2017 y que durante 2024 sumó el programa “Salud Mental en tu barrio”, que lleva a profesionales a todas las localidades. Allí se atienden cientos de personas que sufren esa patología, que creció de manera desmedida a partir de que el juego online fue reglamentado en toda la provincia de Buenos Aires por la gobernadora María Eugenia Vidal, una figura a la que LA NACION siempre respaldó y de la que calla sus polémicas medidas de gobierno.
La sala de juegos que podría instalarse en Ingeniero Maschwitz es parte de un conjunto de inversiones recreativas, culturales y turísticas que, entendemos, potenciará el crecimiento económico de nuestro distrito. Por eso desde el Ejecutivo le dimos nuestro aval al proyecto acercado por un edil de la oposición. Hasta el momento, no ingresaron al Palacio Municipal los planos edilicios ni los estudios de prefactibilidad para que nos interioricemos de la propuesta y así evaluar su contenido. Es decir, estamos hablando de algo que no ocurrió. Sin embargo, no conozco municipios que busquen erradicar esta actividad: de hecho, semanas atrás, el Concejo Deliberante de Ramallo votó por unanimidad el rechazo al posible traslado de su bingo.
Resulta llamativo y extraño el ataque frontal de LA NACION a la agenda de gobierno, en especial el mismo día que se pone en funcionamiento la primera escuela primaria de gestión municipal -con una propuesta académica de excelencia con talleres a contraturno de idiomas, informática y robótica- en uno de los barrios más humildes del distrito.
Quizás para LA NACION no tenga ninguna importancia, pero para nosotros sí. Desde 2016 a la fecha redujimos 52% la mortalidad infantil, según datos elaborados por el Ministerio de Salud de la Nación, a través de tres gobiernos de distintos signos políticos. Quizás el editorialista de LA NACION no encontró las diferentes iniciativas sociales y educativas que desde la propia web del diario se destacaron y elogiaron en estos años.
Si realmente están interesados en profundizar sus conocimientos sobre nuestra gestión los invito a recorrer el distrito, auditar nuestras cuentas y charlar sobre nuestros proyectos presentes y futuros en materia de seguridad, salud mental y sostenibilidad, entre tantos otros. Por supuesto, también sobre nuestros supuestos gastos en la difusión de actos de gobierno. Entiendo que la maliciosa mención sobre la cartelería responde a un conflicto de interés entre empresas periodísticas, ya que el medio que difunde mi entrevista en vía pública no recibe pauta del Municipio, ni de mi persona ni de ningún allegado a mí. Al contrario, la austeridad prima en nuestra gestión: queda reflejado en la escasa pauta publicitaria que reciben medios como La Nación, prácticamente insignificantes en comparación a otros distritos. Quizás ese sea mi pecado o el motivo de semejante agresión. Porque, vaya casualidad, las autoridades de esos otros municipios pululan a diario por el set de LA NACION TV, reciben elogios y hasta gozan de cierto blindaje mediático desde la web y el diario papel.
Pero lo más preocupante, a mi entender, es que -al igual que en aquella editorial de 2017-, desde un escenario de soberbia, LA NACION vuelve a menospreciar al electorado escobarense, a nuestra gestión y a la democracia en sí al considerar que supuestas campañas publicitarias millonarias son la razón del triunfo electoral de 2015 y de las contundentes victorias de 2019 y 2023, con porcentajes de 63 y 52% de los votos, muy por encima de lo obtenido por el perseguidor más cercano. En todos estos años conocí muchos candidatos que desplegaron similar o más intensa campaña publicitaria y sin embargo no consiguieron el respaldo de la gente porque no recorrieron los barrios, las calles y los paseos y plazas para conocer de cerca sus necesidades, sueños y esperanzas. Detrás del respaldo popular hay un equipo de trabajo y gestión con la firme convicción de resolver las demandas de los escobarenses, transformar la realidad del municipio y construir un futuro de grandeza. Tal vez por nuestro compromiso en cuidar los recursos de los escobarenses y ser prudentes en nuestra pauta publicitaria -o tal vez porque nuevamente toqué intereses muy cercanos a ciertos personajes que orbitan alrededor del directorio de la compañía- mi figura volvió a ser protagonista de tan abyecto editorial, muy contrario a las opiniones y comentarios elogiosos de importantes figuras del Grupo LA NACION que por razones personales visitan con asiduidad el distrito.
Ariel Sujarchuk
Intendente de Escobar
N. de la R.: LA NACION ratifica la totalidad de las opiniones vertidas en su editorial sobre la que considera una pésima gestión del intendente de Escobar.
Cómo el intendente es tan transparente en el manejo de los fondos públicos el 27/12 además de la localización del Bingo donde le pidió Angelici se hizo aprobar una ordenanza para crear un agencia municipal para manejar el 5 % de la recaudación del municipio sin tener que rendir cuentas.
¿Y qué pasó con la licitación de los 3.500 millones que debió abrir el 3 de febrero? A más de un mes de la apertura no se sabe quiénes se presentaron, cuanto cotizaron y a quien se le adjudicó… La falta de información no hace más que dar pábulo a los comentarios de falta de transparencia en la contratación o, como algunos dicen, a que no hubo acuerdo en el «chapín de la reina”.
Destacable y impecable la nota de La Nación. sr.intendente como decía Aristtoteles » la única verdad es la realidad» y su realidad es muy desagradable y oscura.
Se nota sr intendente que no está al tanto de su gestión de gobierno le cuento en garin las pocas calles asfaltada destruidas por falta de mantenimiento algo tan sencillo que lo puede hacer cualquier empleado que quiera trabajar con solo poner alquitran en las juntas no ingresa agua y se mantiene el asfalto otra cosa el sistema de salud no funciona no por los profesionales no funciona por falta de medios algo tan sencillo como ponerle comunicación directa con otros nosocomios no se preocupo en hacer cloacas hoy la tierra está contaminada por tirar excremento a posos ciegos no se preocupo en conectar agua potable hoy los vecinos tienen agua contaminada y si algún vecino común hace algún reclamo no le dan importancia y la denuncia queda en la nada sr intendente que no le vendan pescado podrido con solo echo de caminar el distrito se va a dar cuenta QUE NO HIZO NADA SILO DESTRUIR LO POCO QUE HABIA EN ESCOBAR
Es que no se dan cuenta ? El intendente no trabaja para el partido o los ciudadanos que habitamos el mismo…solo labura para su bolsillo….para colmos se molesta cuando un medio nacional bien acreditado por décadas….le canta las verdades.
Acá el único que no escucha al electorado es el intendente que hace lo que él quiere y no lo que la gente pide. Y si no vean lo que pasa con el Bingo. No hay un solo comentario a favor. Todos indignados exigiendo que no se instale y él, cual si fuera sordo, insiste con que si; las calles siguen oscuras porque las luminarias no se cambian; las calles intransitables y las que se arreglan son pan para hoy y hambre para mañana; en El Cazador se arregla todo con tierrita que, haciendo una demostración de inteligencia, esparcen tapando baches un día antes de que llueva; también pretende que se recojan solamente 1 m3 de poda, volumen irrisorio para un barrio parque como el nuestro, pero claro, hay que recaudar para pagar sus tilinguerías. Honestamente, creo que el editorial de La Nación fue demasiado condescendiente con su Majestad Imperial.
Cuánto tiempo tiene el intendente para responder al diario La Nación! (se ve que en verdad lo enojó el artículo). Transparencia? Definitivamente está en Narnia. Le cuento intendente que por ejemplo, a sus inspectores les mandan la orden de hacer 4 contravenciones diarias (a efectos recaudatorios obviamente) porque les inventan multas! (me lo dijo directamente un inspector), o las demoras eternas en trámites mientras usted se vanagloria diciendo que en 48hs dan los permisos provisorios pero los convencionales (que son los legales) los demoran. O ver que las calles asfaltadas se rompen a los dos años y las vuelve a asfaltar. O que le da permiso de construcción a sus amigos en zonas que no corresponde…. O que se queja de los DNU presidenciales mientras usted se la pasa haciendo decretos. O que crecen los efectivos de «seguridad» igual que crece el delito….(cosa que debería ser al revés) O que crecen los empleados y puestos municipales pero cuando uno va a hacer un trámite están charlando meta tomar mate o leyendo la revista de Avon y esos sueldos los pagamos nosotros…. Donde estan las PEV que prometió en sus dos mandatos?, cuánto nos sale cada espectáculo que trae?….sigo?
Quien sigue «menospreciando a los escobarenses» es ud. Sr. intendente cuando afirma cual mantra que: «bajo mi gestión se protegieron 11 mil hectáreas de humedales» (sic) , falso de toda falsedad. Las ordenanzas sancionadas por el Hcd 5360/2016 y 5611/2018 de supuesta «protección» no han sido convalidadas en Pcia, y en el caso de la última, ni siquiera ha sido enviada al estado provincial para ser convalidada La ley provincial 8912/77 dispone que todas las Ordenanzas municipales que impliquen modificaciones en la zonificación del territorio deben ser convalidadas por el Estado Provincial. Habida cuenta de lo mencionado, estas ordenanzas no resultan legalmente aplicables, y por lo tanto, continúa vigente la nefasta ordenanza 4812/10 -Plan Territorial – que permite construcciones en áreas de humedales insulares y continentales.
No, si se le nota la templanza!
Es cierto que la gestión es transparente, a punto tal de ser invisible. Lo de él es lo etéreo. Se dedica a la Inteligencia artificial, solo que aún esta tecnología no ha logrado realizar las tareas inherentes a un intendente como lo son hacer las cloacas, redes de agua potable ,mantenimiento y mejora de las vías de transporte (calles, rutas), eso sí lo único bien visible son las inauguraciones.
Cuando se trata de aplicar el presupuesto a lo que corresponde, nunca le alcanza pobre hombre. Y después dice que le cierran las cuentas aún haciéndose autobombo.
Nunca tan real la frase «dime de qué te jactas», todos sabemos cómo termina.