Sospechas sobre una estructura estatal autoritaria

Días atrás, publicamos el testimonio de una vecina que reveló una serie de situaciones preocupantes que le tocó vivir, aparentemente por ser una de las protagonistas del barrio Donatelli (cementerio) que se opone a la construcción de la alcaidía en ese lugar.

Tras la difusión del hecho, que parece revelar respuestas poco democráticas hacia quienes expresan públicamente una posición contraria a una política gubernamental, surge ahora un segundo testimonio de otra vecina del mismo barrio, que levanta sospechas sobre una estructura estatal autoritaria.

«Estoy recibiendo agresiones por las redes sociales y la semana pasada me siguió un patrullero cuando estaba caminando por el barrio El Mirador con candidatos de la izquierda, yo siempre pensé que se trataba de una casualidad y hasta lo tomaba con humor pero es de público conocimiento de que a este barrio nunca entran ni el patrullero ni la ambulancia. Incluso han fallecido vecinos esperando su llegada y durante el año pasado entraron delincuentes a los tiros en un rally delictivo que se inició en barrio Philips y todavía están esperando al patrullero. Hoy me eliminaron de varios grupos de facebook y hasta me eliminó el intendente. Es necesario dejar bien claro que me he expresado con total respeto por lo cual no entiendo este accionar. Y deseo aclarar por qué pertenezco desde hace muy poco tiempo a un partido de izquierda. Lo decidí porque me preocupan varias irregularidades que veo en mi comunidad y los únicos que levantan la voz en nuestra defensa han sido los partidos de izquierda. Una campaña sucia está ejerciendo el gobierno oficialista; una campaña que se traduce más en una invasión o una contaminación visual, auditiva y represiva, que en otra cosa; sobre la calle Asborno, han clavado un cartel en cada poste desde Galileo hasta Italia a lo largo de más de un kilómetro. Mientras tanto, en pocos días, fueron desapareciendo carteles de publicidades caseras que ofrecen servicio de flete o pan casero. Esto manifiesta claramente el desacuerdo y la necesidad que está sufriendo la comunidad, especialmente en nuestros barrios Donatelli, Philips, La Victoria y el tan postergado barrio El Mirador. Otro ultraje es la creación de los barrios denominados «ZONA PRIMARIA DE SACRIFICIO AMBIENTAL», esa es nuestra denominación por los últimos emprendimientos que nos adjudicaron sin considerarnos como ciudadanos con derechos. A saber: megacárcel, crematorio, planta ARTHUMUS y la nueva adquisición, la mega planta de Aysa de tratamiento de efluentes cloacales».