Opinan los lectores: «Quien debe controlar la cartelería es el municipio»

Tirador del arroyo Correntino

Como sucede en el Tigre, muy pocos isleños nativos y muchos okupas a la vera de ríos y arroyos viviendo… Nadie controla eso? Vieron la mini villa armada sobre ruta 25 casi llegando al Paraná sobre la banquina? Nadie lo ve?

Gustavo

Era cuestión de sentarse y esperar que algo así sucediera. Es ingenuo pensar que esto es simplemente obra de un «loquito». El avance descontrolado de los barrios cerrados náuticos, muchos de ellos construidos sobre humedales, ha provocado un incremento en la circulación de embarcaciones por los distintos arroyos del distrito. Muchas de estas embarcaciones navegan a velocidades excesivas, poniendo en peligro a los pescadores y generando olas que impactan contra la costa, afectando a las embarcaciones menores amarradas. Con esta descripción, aclaro que no estoy justificando el suceso, que afortunadamente no resultó en una tragedia mayor y es absolutamente repudiable. Sin embargo, quiero invitarlos a reflexionar sobre cómo el espacio urbano se ha convertido en una mercancía, buscando el máximo aprovechamiento económico. Este fenómeno, sumado al crecimiento de urbanizaciones cerradas y la complicidad del Estado, se inscribe dentro de un modelo neoextractivo que ignora las consecuencias más allá de los daños medioambientales, cuyos efectos probablemente seguirán agravándose. Lo observamos a diario, no solo con este tipo de desarrollos, sino también con las decenas de proyectos inmobiliarios de diversas escalas que se están llevando a cabo en todo el distrito. Esto tiene un impacto negativo en aspectos como la segregación social, la desigualdad, el tránsito vehicular, las inundaciones y la creciente necesidad de infraestructura y seguridad, entre otros. Un actor fundamental que ha contribuido decisivamente a la proliferación de estas urbanizaciones es el estado municipal, que, ante la expansión de la mancha urbana, enfrenta innumerables costos que deberá atender, brindando respuestas y soluciones a los nuevos problemas que surgen.

Vick

El cartel que nadie ve: arqueología del abandono en el distrito del marketing

Lo notorio es que la administración Sujachuk lleva ocho años gastando fortunas inundándonos de cartelería política y todavía el 80 por ciento de las calles de Escobar siguen sin letrero.

Diego

Pregunto porque no lo entiendo. Digo: el cartel y su estructura están en un terreno público o en una propiedad privada? La explotación comercial del mismo, era o es de una agencia de publicidad o del gobierno? Si las respuestas correctas fueran la primera de cada una de las opciones ¿Culpar al municipio tiene lógica o es solo para endilgarle por gusto una culpa fruto de la inquina anti Sujarchuk? No quisiera creer que la respuesta correcta a esta última pregunta sea la segunda opción….

Norberto

Quien debe controlar la cartelería es el municipio. Camino al Paraná han contaminando visualmente la estética del paisaje con cartelería publicitaria inmensa sobresaturando el entorno. Será que las mismas pagan los canones correspondientes o somos tan buenudos que nadie paga nada??

Vick

Mediocridad municipal escobarense.

contribuyentes

Como todos los carteles publicitarios pegados en los postes de El Cazador!! La UGC no los ve??

fransalva

Protesta en versos

Sensaciones encontradas, la exposición inteligente con tal humorada no tiene desperdicio. Por otro lado desnuda la falta de compromiso al no investigar con responsabilidad la necesidad o no, de colocar una señal en ese punto rozando lo inútil.

Julián

Alguien se llevó un vuelto. Algo huele mal en Escobar.

Pablo

Un excelente relato Rita, muchas gracias por el aporte, es para pensarlo, y a quien lea a la ligera también provoca una sonrisa. Sin dudas a cada quien lo que le corresponda, sin entrar en la política, me gusta mucho su exposición, saludos!

Enrique