Los árboles del Erill: «Tengo 83 años: a los 8 ya estaban»
En los últimos días, una vecina subió una foto en una red social mostrando una imagen del frente del Hospital Erill con dos enormes árboles que, tal vez para algunos, pasan casi desapercibidos al haberse naturalizado en esa esquina. Y la pregunta de rigor de la mujer fue: «¿Alguien sabe desde cuándo están en ese lugar?»
Las respuestas no se hicieron esperar y numerosos antiguos vecinos escobarenses compartieron sus recuerdos: «Mi mamá me llevaba al Doc, yo tenia 8 años y ya estaban, tengo 83 años. Espero que no los saquen, como hicieron con el ombú que tenia 3oo años, lo plantó mi bisabuelo. Ahí nació mi abuelo y mi papá y nosotros jugábamos en ese lugar»; «Tengo 68 y cuando me llevaban a vacunar ya estaban y ya tenían un gran porte, o sea mucho más de 70 años»; «Hace mucho yo viví en el patio del hospital, en una prefabricada, mi papá cuidaba el jardín, barría las veredas, hacia los mandados, pintaba, etc. Y mi mamá era enfermera, yo viví allí hasta los 12 años, esos pinos posiblemente, no estoy segura, los pudo haber plantado mi papá, Manuel Depiche, tenía unas rosas hermosas en el jardín, yo nací en 1949, mis padres estuvieron ahí desde que se inauguró el hospital»; «A mí me operaron de apendicitis hace 65 años, y ya estaban en el hospital y eran grandes»; «No se cuántos años, pero desde el año 58 que vivo en La Chechela y ya estaban al costado de la vieja entrada, que era un portón chico de dos hojas y un pasillo hasta los consultorios».
Los relatos culminaron con una interesante propuesta planteada por una vecina: «Por su longevidad han ganado su existencia… Estaría bueno formar una comisión que luche por los árboles amados, para honrarlos, vigilando se mantengan cuidados para seguir vivos y respetados ante los avances futuros. Hacer un relevo por sectores y que cada UGC se encargue (por proponer y colgar una idea). Muchos tenemos un recuerdo amoroso por alguno de ellos, en nuestro barrio, en alguna plaza, alguna calle, al borde de un camino, un campo, un río, etc.».
Hermosos ejemplares, pero no son pinoy sino cipreses. Buenas noches.
Cuando yo era chica en todos los barrios de Escobar había muchos más cipreses y pinos que ahora y por algún motivo se han ido sacando. En el caso de mi casa paterna por el gran tamaño que desarrollaron quedaron fuera de la reglamentación municipal respecto a las medianeras y fui obligada a cortarlos.