La Chechela: testimonio de un vecino ante la realidad desoladora de su barrio
En 2016, específicamente el 9 de septiembre, Oscar Caraballo, profundamente preocupado por las condiciones de su barrio La Chechela, se propuso recorrer la mayor parte de sus calles y tomar nota de cada deterioro en un borrador. Decidió luego transcribir todo limpiamente para transmitirlo a las autoridades municipales. «Fue mi forma de expresar que otro barrio, uno mejor, es posible; solo se necesita interés, dedicación y algunos recursos». Caraballo presentó una carpeta con sus reclamos en la UGC 2, con copia a Atención al Vecino y al despacho del intendente. Sin embargo, a pesar de haber recibido un sello de «recibido», nunca obtuvo respuesta, ni siquiera un simple agradecimiento.
Ocho años han pasado y todo sigue igual. Los vecinos, cruciales en el momento de votar, son olvidados y postergados; su bienestar o mejora de su calidad de vida no es una prioridad para las autoridades.
El servicio de la línea 276 (ramal Escobar – Chechela) sigue siendo lamentable. Los horarios no se respetan, a veces se cancela el primer servicio y el último a menudo se interrumpe antes de terminar su ruta, entre otros problemas.
Muchas paradas están destrozadas y con techos agujereados.
Esquinas como Formosa y Belén, Sanguineti y Belén, Sanguineti y Mendoza (a causa de Aysa), Almafuerte y Chaco (Aysa) se han convertido en basureros a cielo abierto. Calles como Formosa, Mendoza, Chaco y Felipe Boer son intransitables después de la lluvia.
La Plaza Kirchner, que una vez ganó el «famoso» Presupuesto Participativo para diseñar un playón deportivo, solo tiene un alambrado y dos arcos, que nunca se han pintado. Las dos canchas para niños están destruidas e inundadas después de cada lluvia. La calesita, donada por la Fundación Pérez Companc a la Comisión Vecinal Belén, la cual coordinó su instalación en el predio en colaboración con la Municipalidad, suele permanecer cerrada y su techo presenta problemas constantes, a pesar de haber sido inaugurada oportunamente «con bombos y platillos».
El suministro de agua corriente y las cloacas brillan por su ausencia. Según Oscar: «Si mal no recuerdo, en 2022 comenzaron las obras de cloacas y agua corriente a través de la Cooperativa. Estas obras han dejado al barrio en un estado lamentable hasta el día de hoy».
Las carpetas asfálticas están destrozadas (Belén), con profundos baches a la vista, algunos marcados con vallas de madera (Bolivia); el auto de un vecino terminó enterrado en La Rioja, entre Belén y Sanguinetti (ver fotografía).
Montañas de ramas y basura, que a menudo se dejan en las zanjas cuando se retiran, siguen siendo un problema ya que nadie supervisa los trabajos.
Las cuadras con problemas de iluminación, completan el triste panorama.
«La UGC 2 nunca ha funcionado. Colaboré desde el principio creyendo en su objetivo, pero ninguna de sus autoridades ha respondido jamás a los verdaderos problemas del barrio», añade Caraballo, quien, a pesar de todo, no se rinde y recientemente se reunió con la concejal De Boeuf de La Libertad Avanza, a quien le entregó videos y fotos «de esta Chechela en ruinas».
Caraballo recuerda: «Una vez, después de tanta lucha con los reclamos, el propio Secretario General de la Municipalidad, Beto Ramil, envió a mi casa a su colaborador, Claudio Pérez, con quien recorrimos el barrio y mostramos todas las deficiencias. Tomó nota de todo y reconoció que era verdad e indiscutible, pero de nada sirvió. Todo sigue igual en 2024».
Hay que votar bien y a conciencia
Feo nombre Chechela. Porque no «Barrio Parque La Prosperidad Kircnerista » ??
Bienvenidos a la inacción