Iniciativa vecinal para recuperar y proteger la belleza de los arroyos del Partido de Escobar
Un grupo de vecinos y profesionales ambientalistas del Partido de Escobar, dedicados a promover la limpieza y recuperación de los arroyos que atraviesan el distrito, ha iniciado una labor que podría impactar muy positivamente en los objetivos que se han propuesto. “Estas iniciativas vecinales buscan elaborar propuestas concretas para resolver la contaminación de los arroyos. Actualmente, estamos enfocados en la actualización de los mapas del distrito de Escobar para colaborar con el Municipio, con el fin de que sus políticas públicas ambientales sean más efectivas y permitan una mayor cooperación entre los vecinos”, afirma Roly, un activo protagonista de este grupo, quien, al igual que el resto, dedica tiempo y esfuerzo soñando con un Escobar con arroyos limpios que la comunidad pueda disfrutar.
“La idea es geolocalizar e identificar zonas a proteger y desarrollar ambientalmente, pero con datos reales y actualizados, ya que enfrentamos problemas al reclamar o ejecutar políticas públicas relacionadas con los arroyos”, continúa Roly.
El inconveniente al que se refiere es la desactualización de los mapas utilizados para optimizar la situación de los arroyos: “Cuando los vecinos elevamos propuestas para solucionar o mejorar el ambiente, nos encontramos con que muchos mapas oficiales, como los de AGIS ADA o la cartografía impresa, están desactualizados. Esto ha llevado a que algunos arroyos hayan desaparecido o modificado su curso, y nuevos canales han surgido como afluentes, los cuales no están presentes en mapas de hace diez años. En un distrito como Escobar, con grandes cambios urbanos y migratorios, el mapa hídrico es, como mínimo, ‘incompleto’ y su utilidad se reduce significativamente, pudiendo incluso provocar errores a la hora de ejecutar una intervención.”
Esta situación, descubierta recientemente, ha motivado un nuevo enfoque en los análisis y evaluaciones de las propuestas de trabajo: “Los mapas de Google y su función de timelapse son herramientas actualizadas hasta hace un año. Sin embargo, también hemos encontrado calles inexistentes o zonas invisibles por la forestación. Por eso, utilizamos diferentes capas de diversos sistemas cartográficos y procedemos a verificar ‘in situ’ las áreas de interés, corrigiendo lo necesario. Para el vecino, la realidad del territorio que habita siempre va más allá de la tecnología, y la exploración sigue siendo la mejor forma de verificación para construir un mapa verdadero y útil.”
Como ejemplo, Roly menciona el cauce Pinazo-Escobar, señalado como peligroso por los anegamientos que provoca a lo largo de su recorrido. Sin embargo, los datos de esos mapas son de 2012, cuando muchos barrios linderos recién se estaban construyendo. Desde entonces, se han intervenido las riberas con paredones y terraplenes, “entubando artificialmente” la corriente y alterando las zonas de escurrimiento, la velocidad del caudal, el desborde y la peligrosidad.
Por otro lado, el afluente Burgueño, que se une al Pinazo-Escobar, aparece en los mapas con un volumen y longitud significativos en Pilar, pero según datos satelitales, su tamaño se ha reducido notablemente. En contraste, el arroyo Tatán de Loma Verde se encuentra semioculto en las imágenes satelitales debido a la forestación circundante, aunque su cauce está demarcado en las gráficas vectoriales. “Para complicar más las cosas, se suman zanjas convertidas en canales pluviales y otros canales que han desaparecido por movimientos de tierras”, sostiene Roly.
«La única forma de frenar esta degradación es con el involucramiento de los vecinos en grupos autoconvocados y colectivos ambientalistas, construyendo sus propias bases de datos y relevamientos dentro de su ‘pequeño barrio’», consideran los miembros de este comprometido equipo de trabajo, quienes casi a diario se comunican por WhatsApp para idear nuevas iniciativas. “Las redes nos permitirán conectarnos para, entre todos, poner en valor la belleza de las aguas con su flora y fauna, dejando de vivir de espaldas a los arroyos y tratándolos como si fueran cloacas.”
Un tercio del territorio de Escobar está bañado por agua dulce, por lo que su gestión eficaz merece una mayor dedicación por parte de la Municipalidad. “La visibilidad de los nuevos mapas, con problemáticas contemporáneas y reales, fortalecerá la identidad de los vecinos con los ríos y arroyos de nuestro territorio. Su divulgación y visibilización sin duda permitirá la aparición de más guardianes de ríos y arroyos en Escobar”, concluye Roly.
Felicito la iniciativa. A la nota le falta algún los dato de contacto con el grupo de vecinos involucrados con la problemática, para que podamos sumarnos quienes estamos interesados en participar. Así como está redactada la nota sólo sirve para informar de la iniciativa pero no permite integrar a la comunidad.
El Intendente Sujarchuk no hace obras que no se vean y que hace años esperan, como la canalización de arroyos y canales que han quedado peligrosamente dentro del casco urbano, o la red de agua potable y cloacas que no llega al 10% del distrito mientras que otros municipios en los últimos ocho años tienen un 70% del distrito con redes instaladas. La política del Sujarchuk es 90% de inversión en propaganda y 10% en obras estructurales.