Breves locales:  Fuga, intento de choque y aprehensión // Escobar: cada vez más obra pública depende de fondos privados // Basura sigue ganando terreno  

No acató la orden de detenerse, intentó embestir móviles y fue aprehendido

Un hombre de 31 años fue aprehendido en Garín luego de protagonizar una peligrosa fuga. El hecho comenzó cuando operadores del Centro de Monitoreo coordinaron el alerta sobre un automóvil con chapa patente adulterada, que intentaba evadir un control y se daba a la fuga. De inmediato, móviles de la Policía Municipal iniciaron un seguimiento preventivo, aportando la ubicación y el recorrido del vehículo para coordinar un operativo cerrojo. Al intentar ser interceptado, el conductor aceleró en dirección a un motovehículo de la División Motorizada, obligando al agente a realizar una maniobra evasiva para evitar ser embestido. Minutos después, el vehículo colisionó contra un montículo de residuos y, al verse cercado por un móvil de la Guardia Urbana, realizó una brusca maniobra en reversa intentando impactarlo. Ante el riesgo inminente para el personal actuante y para terceros, se efectuó el uso disuasivo del armamento no letal Byrna, realizando dos disparos sobre el lateral del vehículo. Finalmente, el vehículo fue interceptado sobre la calle Chile, donde el conductor fue reducido y aprehendido.


Obra financiada por vecinos que el intendente presenta como fruto de la «creatividad»

Gracias al esquema de la denominada «Responsabilidad Social Empresaria», se concretan en el Partido de Escobar algunas obras públicas que, de otro modo, probablemente no serían materializadas. En este caso, se trata de una inversión superior a los 887 millones de pesos, que será aportada por los vecinos de los barrios privados Puertos, El Cantón y San Matías, con el objetivo de permitir que el servicio de agua corriente llegue al barrio abierto San Luis. Según informó el Municipio, el financiamiento se desarrollará bajo un modelo de articulación público-privada. Los tres barrios cerrados, que en conjunto reúnen 7.385 lotes, canalizarán sus aportes económicos a través del Fondo de Responsabilidad Social Empresaria del Municipio de Escobar (FORESE), mediante contribuciones mensuales y voluntarias de sus copropietarios, según detalló la propia comuna. Por su parte, el Municipio complementará este aporte mediante la eximición a los barrios involucrados del pago de tasas correspondientes a trabajos en la vía pública, impacto ambiental e inspección de servicios públicos, cuyo monto total ascendía a $187.656.374. La condición establecida es que dichos recursos liberados sean destinados íntegramente y de manera directa a la ejecución de la infraestructura necesaria para el Barrio San Luis. El intendente Sujarchuk aprovechó la ocasión para realizar una lectura política sobre esta obra financiada mayoritariamente con aportes vecinales: «El partido de Escobar necesita más agua y cloacas… En estos años, con planificación y un diálogo constante con todos los sectores, hemos logrado duplicar la red de agua y triplicar la de cloacas…Esta obra en el Barrio San Luis demuestra que, con creatividad institucional y compromiso social de todas las partes, seguimos avanzando, paso a paso».


Basura a la vista de todos… menos de la Municipalidad

La acumulación de residuos a lo largo de calles y rutas del Partido de Escobar ya dejó de ser una novedad para convertirse en parte del paisaje. Lo curioso es que quienes parecen advertirlo son únicamente vecinos y automovilistas. En cambio, para la Municipalidad, el problema parece tener una curiosa capacidad de volverse invisible. ¿Será que los funcionarios transitan distraídos? ¿O simplemente ya se acostumbraron a convivir con la basura y dejaron de verla? Cualquiera de las dos opciones resulta preocupante. La imagen que acompaña esta nota corresponde a la calle Libertad, un lugar sobre el que este medio ha advertido en reiteradas oportunidades y que, lamentablemente, refleja una situación que se repite en numerosos puntos del distrito. Que estos basurales deterioran la calidad de vida, afectan la imagen del distrito y pueden resolverse con tareas básicas de mantenimiento, nadie lo discute. Sin embargo, la explicación oficial suele ser siempre la misma: «La gente es sucia». Es cierto que muchos vecinos arrojan residuos donde no corresponde y esa conducta merece ser condenada. Pero convertir esa realidad en la única respuesta oficial equivale a lavarse las manos. Gobernar implica resolver problemas, no limitarse a enumerar sus causas. Tal vez sería más útil destinar parte del numeroso aparato administrativo municipal a recorrer las calles, retirar los residuos con la frecuencia necesaria y demostrar con hechos —y no con excusas— que el Estado está presente. Porque, al fin y al cabo, la basura no desaparece desde un escritorio.