¿Espionaje en grupos de wtsp?
No es una novedad escuchar advertencias de participantes de grupos de WhatsApp, en los que se vierten expresiones y comentarios sobre asuntos que conciernen al barrio o localidad de residencia, respecto a la existencia de presuntos topos. En el Escobar del tercer milenio, ¿qué está sucediendo? ¿Estos supuestos aprendices de espías actúan por voluntad propia, sobreactuando su papel de oficialistas, o responden al propio Estado Municipal?
En una conversación con Periódico El Cazador, una vecina relató algunos episodios que vivió recientemente y que no pueden atribuirse a meras casualidades. Todo comenzó cuando empezó a participar activamente en un grupo de WhatsApp del barrio Donatelli, que se opone a la construcción de la alcaldía. «Sabíamos que había un espía en el grupo», cuenta la mujer, quien prefiere mantener el anonimato, como ocurre con muchas personas que escriben cartas de lectores a este periódico para, según señalan ellos mismos, «evitar tener problemas con la Municipalidad».
La vecina se inscribió en un plan implementado por la Municipalidad para recibir una herramienta de trabajo. «Mi yerno recibió un kit de jardinería y yo me anoté en un curso de costura en una dependencia municipal». Al regresar al lugar, le informaron que «nunca se había anotado y que no estaba inscrita». «Claro que se me inscribió», expresa la vecina consternada. Otro hecho que llamó su atención fue la repentina cancelación de la ayuda alimentaria que recibía en la UGC, «sorpresivamente me sacaron del sistema». «Nos tenían marcados en el grupo de WhatsApp donde hablábamos de la alcaidía. ¡Había un espía! ¡Estábamos todas marcadas!».
La mujer relata otro episodio relacionado con un trabajo que ejercía, donde recibió consejos para que abandonara la lucha contra la construcción de la alcaldía. «Es algo insignificante, no les afectará», fueron algunos de los argumentos que recibió para «olvidar» el asunto.
Por eso nos volvemos a preguntar, ¿qué está sucediendo en Escobar?
Así es, los vecinos autoconvocados de Belén de Escobar que estamos luchando por la reubicación de lo que no tienen vergüenza en llamar alcaldía, pretendiendo también imponer su forma de hablar, estamos siendo perseguidos por patrulleros, agredidos por las redes sociales, excluidos de beneficios que pagamos todos, ir eso somos cada vez menos y solamente quedamos visiblemente un grupo pequeño, sabemos de las necesidades de nuestros vecinos y vamos a protegerlos, solamente les pedimos que voten bien, no a patotas mafiosas.
A mi me bloquean aquí mismo los comentarios.. nada que envidiarle a la gestapo.
Son los mafiosos de siempre que se llenan la boca diciendo que están con «la gente», antes el lema era «con la gente adentro» pero nunca dijeron adentro de dónde
De los adalides de los D
derechos humanos, no se puede esperar más que torceduras