Escobar: «El autoritarismo no se combate con más autoritarismo»
Desde el pasado martes 20 de diciembre, luego del protocolo de la ministra Bullrich, los partidos de izquierda hemos estado reclamando, protestando y conmemorando en la Plaza de Mayo y sus alrededores. Esto abrió la puerta a la sociedad para que pueda salir a reclamar, y como resultado, se han replicado cacerolazos en contra del DNU del nuevo gobierno en muchas ciudades. En todas ellas, cientos de vecinos autoconvocados se han organizado para rechazar la medida propuesta por Javier Milei y su equipo.
Sin embargo, ¿qué sucedió en Escobar?
Un jueves de hace un par de semanas, algunos vecinos me invitaron a participar en un cacerolazo que se llevaría a cabo en la plaza San Martín. La convocatoria no tenía banderas políticas partidarias, sino que su única consigna era «abajo el DNU».
Dado que tengo cierta experiencia y debido a mi edad, no pude evitar preguntar quién estaba convocando a la actividad. Me dijeron que era una iniciativa de vecinos de Escobar.
A pesar de mis reservas iniciales, sentí que era necesario, justo y urgente participar en este evento, así que decidí unirme.
Al llegar a la plaza junto a mi hija, le narré los sucesos que vivimos durante el 2001, cuando ella aún no había nacido. Llevaba conmigo una de las cacerolas que usamos en aquella época, nunca pensé que tendría que volver a utilizarla.
Sin embargo, me encontré desconcertada al ver a ciertas personalidades en la plaza. Estos individuos, a pesar de su reputación construida a lo largo de años de participación en la comunidad, no necesitaban portar una bandera para ser identificados. En este caso, su reputación los precedía.
Fue impactante encontrarme con estas personas, ya que durante este mismo año, atentaron contra las luchas de los trabajadores docentes, apoyaron aprietes y amenazas, se burlaron de los descuentos arbitrarios que sufrieron muchos trabajadores, censuraron nuestra expresión y no convocaron a asambleas. Además, celebraron más la colocación de un aire acondicionado en la seccional que la protección de una compañera ante situaciones de violencia grave y traumática.
Otras personalidades se alinearon con un gobierno municipal más interesado en la propaganda y el discurso falaz que en preservar el medio ambiente. Este gobierno destruye y comercializa humedales, flora y fauna, clienteliza la justicia social y somete a los más necesitados a sus órdenes.
Intentaré expresar las emociones que sentí cuando llegué a la plaza con mi hija y mi histórica cacerola. Podría describirlo como un impacto abrumador, una sensación de malestar en el estómago, confusión, enojo, entre otros. Arrugué el ceño y agudicé la vista, tratando de asimilar lo que veía.
En ese momento, comprendí el voto de bronca de muchos argentinos. Estos individuos, que se burlaban de nosotros y actuaban como patrones del país, ahora buscaban unidad para volver a tomar el control. Sin embargo, lo hacían sin humildad ni respeto. Se adueñaron de un reclamo genuino que los argentinos habíamos construido para hacernos escuchar. Han estado confundiendo a la población durante décadas, tergiversando los ideales, valores y logros del pueblo.
Días después regresé al cacerolazo y muchos de estos personajes ya no estaban. Se dice que fueron criticados en las redes, que fue la gente de Milei quienes los señalaron. Pero esas personas expresaban muchos de los sentimientos que yo viví al verlos. Además, se presentaban como líderes que dictaban quién podía hablar, cómo y cuándo hacerlo. Autorizaban o no ciertas propuestas. Así no fue el cacerolazo del 2001, así no.
Los políticos salientes y sus seguidores deben realizar una profunda autocrítica, pedir perdón y permitir que el pueblo se exprese.
Al menos esa es mi perspectiva desde mi individualismo. No creo que exista una única mirada. Aquellos que se atribuyen la representación del pueblo no solo pecan de soberbia, sino también de autoritarismo. La identidad de un pueblo es colectiva, no se determina por la cercanía o el favor que tengas de los políticos de turno. Y el autoritarismo no se combate con más autoritarismo.
Hace algunos días pensaba que mi pueblo era apático por no salir a protestar. Sin embargo, hoy he aprendido que no se está dejando utilizar. Me encantaría unirme a las protestas con cacerolas, pero la experiencia me ha enseñado a identificar cuándo estoy siendo utilizada. Cuando el pueblo salga, ahí estaré. Escobar es mi tierra, mi lugar en el mundo, y aquellos que traicionan a sus vecinos no pueden esperar autenticidad por parte del pueblo.
Sra Carrizo, me intriga saber dónde tuvo guardada la cacerola los últimos 4 años…
Gracias por preguntar, estoy protestando hace más de cuatro años, ya no me queda dónde golpear
También fui docente y te entiendo un montón, fíjate como premiaron a nuestro representante sindicalista del 2001….de la misma forma puedo hablar uno x uno, de los locales, pero ya hablé demasiado y también me apretaron, así que deseo vivir tranquila, mis hijos saben la historia…con eso me alcanza, hice todos los paros, en contra de algunos, hasta que me di cuenta, que también me usaban, la mejor enseñanza le diste a tu hija..
Gracias!
No insistan con la desunión de la Patria !!! Este gobierno busca la libanización de la Argentina y ustedes son meramente inocentes útiles, para el logro de esos fines. Reaccionen y actúen en consecuencia. Muchas gracias.