«Compatriotas con la panza llena maltratan y discriminan a los pobres»

 

La opinión prácticamente unánime en la crítica severa hacia el reclamo de alimentos realizado la semana pasada frente al supermercado Día, ubicado en la Ruta 26 en Maquinista Savio, por un grupo de personas pertenecientes a la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), la organización piquetera que estuvo alineada con el gobierno anterior y cuyos dirigentes ocuparon cargos en el Estado hasta hace poco, experimentó un sorprendente giro con la llegada a este periódico de numerosos mensajes de adhesión hacia la mencionada manifestación.

A excepción de dos personas que mantuvieron una posición contraria al reclamo de alimentos (Ricardo: «Unión de trabajadores de la economía popular, loco nombre, ¿no? Ninguno/a trabaja, ¡qué utopía!» y Alfredo: «A esta situación de pobreza nos llevó el kirchnerismo, ¿son ciegos o analfabetos que no comprenden ni entienden?»), numerosas personas expresaron su comprensión y apoyo.

Daniel: «Ojalá nunca les falte comida para sus hijos, en vez de criticar digan dónde conseguir trabajo hoy por hoy! Gracias a Dios, 35 años que laburo y nunca le pedí nada a ningún gobierno, pero veo gente que realmente necesita, de qué fiesta hablan? Ahora se les viene la fiesta con estos charlatanes dementes, los quiero ver en marzo a ver qué opinan!»

Rr: Yo laburo pero hay familias que no consiguen empleos porque no tienen estudios, te piden secundario para limpiar un baño, como se nota que SOS libertario, ponen un país en manos de un loco desquiciado que les aumenta los impuestos a los trabajadores y a los empresarios se los baja.

Elena: Trabajar dónde, con el cuento que los piqueteros tienen zapatillas de 50 mil y celulares, son cómplices del hambre. No sé porqué a quienes con tal de defender a este gobierno, justifican todo. Hasta que un día el hambre golpea a su familia, pero como todo cabeza de termo niega la realidad.

Rafael: Qué diario de porquería. Por qué criminalizan a los pobres? Claro que tenían hambre, pero este gobierno cortó toda la ayuda social. Entre las «reflexiones» escritas por un reaccionario que odia a los pobres no se ven mas que falacias y frases hechas. Y trilladas. No. No usan zapatillas de $50 mil. A pesar que algunos les gustaría verlos descalzos. Si. Trabajan. Si, trabajan en la economía informal y como recolectores recicladores mal llamados «cartoneros» entre otras actividades. Pero así está el país. Odiando a gente que menos tiene y reclama del Estado ni más ni menos que lo que garantiza la Constitución. Y para la gente que se llena la boca hablando «que laburen», no sólo repito que laburan, sino que hacen lo que pueden en el sistema que los vio nacer y crecer en la pobreza y con las oportunidades totalmente cortadas por un Gobierno que los odia y unos compatriotas con la panza llena con falta de empatía que los maltrata y los discrimina por el sólo hecho de ser pobres. Vergüenza es poco.