Cartas de lectores

Reclamo

Somos vecinos de Loma Verde, en la esquina de las calles Los Laureles y Abedules hay un eucaliptus enorme que pese al reclamo hecho ya varias veces en la Cooperativa Las Ardillas, uno de sus gajos continúa pelando los cables eléctricos cuando el viento sopla fuerte. Las ramas provocan explosiones y cortes de luz. Si se nos quema una heladera, el televisor o el termotanque, ¿quién se hace cargo? Otro problema en la zona es la falta de veredas que están tapadas por la invasión del cerco de un vecino. Y una tercera: un palo de luz que está en la esquina de mí casa se está por caer y si bien vinieron y lo fijaron con otro más pequeño cuyo fleje de acero se soltó en la lluvia anterior, un camión que iba cargado hacia el matadero se enganchó en el mismo. Agradecería a la Municipalidad acercarse a este lugar. Muchas gracias.

Omar

¡Gracias por la mínima! y El hombre mediocre

Estimados vecinos, ¡próximo a descorchar por la generosidad de nuestros funcionarios hacia los jublidados con la mínima! En la mañana de hoy me puse a releer un libro de un personaje llamado «José Ingenieros» (1877-1925) y rescaté algunas lineas que «encajan» con la época electoral que nos toca vivir, solo mencionaré dos: «EL PODER QUE SE MANEJA, LOS FAVORES QUE SE MENDIGA, EL DINERO QUE SE AMASA, LAS DIGNIDADES QUE SE CONSIGUEN, TIENEN CIERTO VALOR EFIMERO» y la 2°: «VIVIR ES APRENDER, PARA IGNORAR MENOS. MUCHOS NACEN, POCOS VIVEN, LOS HOMBRES SIN PERSONALIDAD SON INNUMERABLES Y VEGETAN MOLDEADOS POR EL MEDIO, COMO CERA FUNDIDA EN EL CUÑO SOCIAL. Su moralidad de catecismo y su inteligencia cuadriculada los constriñen  a una perpetua disciplina del pensar y de la conducta, la falta de personalidad hace a estos incapaces de iniciativa y de resistencia, vegetando en la sociedad que ignora su existencia, no saben adivinar su propia ruta». Disculpen la extensión de estas reflexiones escritas hace casi casi un siglo. El libro se llama «El hombre mediocre». Cualquier similitud con los tiempos actuales es pura casualidad. Cordialmente

Ricardo Pfeifer