Breves locales: «Maschwitz Libre de Litio», crece la preocupación vecinal por un proyecto energético


Maschwitz, otra vez en alerta: esta vez por un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías de litio

«Alerta en Maschwitz» es el mensaje que encabeza un flyer que, este último fin de semana, alcanzó una enorme viralización y repercusión en la sociedad escobarense. Según informa el afiche, se proyecta instalar un centro de almacenamiento eléctrico de litio en una zona residencial de la avenida Brasil. «Son 44 módulos llenos de baterías de litio. Estos representan un peligro por su inestabilidad y sensibilidad a las altas temperaturas y no aceptan fallas en sus minuciosos controles. Son altamente peligrosos a incidentes, ya que contienen gases extremadamente tóxicos y requieren evacuación de las zonas afectadas en caso de fugas o incendios». La notificación convoca a la participación «de todos los vecinos de la zona para frenarlo» y concluye con el lema «Maschwitz Libre de Litio». Según trascendió, el proyecto contaría  con el aval de autoridades nacionales, provinciales y municipales. Esto último generó nuevos interrogantes, ya que, hasta el momento, el Municipio no habría informado públicamente sobre la iniciativa, posiblemente para evitar anticiparse al malestar que su conocimiento podría generar entre los vecinos. Con el correr de las horas, las expresiones de preocupación fueron en aumento y algunos vecinos incluso se mostraron «desesperados». El terreno, que hoy luce cuidado y conserva su aspecto rural, con animales pastando, se encuentra sobre la calle Brasil, entre La Pista y la Ruta 26, próximo a viviendas residenciales y al barrio Santa Isabel. En apenas unas horas, cerca de 2.000 personas firmaron un petitorio lanzado por un grupo de vecinos autoconvocados dirigido al Municipio de Escobar y a las autoridades provinciales, en el que exigen «respuestas concretas antes del inicio de las obras» y que se hagan públicos los estudios de impacto ambiental, se verifique el cumplimiento de las normas urbanísticas y de seguridad, y se garantice una instancia de información y participación ciudadana. También solicitan que se reconsidere el emplazamiento del proyecto y se evalúe su reubicación en un sector adecuado, alejado de las viviendas. Asimismo, reclaman que no se permita el avance de las obras hasta contar con las autorizaciones, evaluaciones y garantías correspondientes. Entre las principales preocupaciones mencionadas en el petitorio figuran: contaminación sonora: «posibles ruidos constantes provenientes de equipos de refrigeración, transformadores y otras instalaciones, que podrían afectar la tranquilidad de los vecinos»; impacto ambiental: «posibles efectos sobre el suelo, el agua, la vegetación y el entorno residencial»; seguridad ante accidentes: «riesgos de incendios, sobrecalentamiento, fuga térmica y liberación de gases peligrosos, especialmente por la proximidad a viviendas»; riesgos de ciberataques: «la posibilidad de que ataques informáticos afecten los sistemas de control y seguridad de las instalaciones, provocando fallas o situaciones de emergencia»; falta de información: «desconocemos las medidas de prevención, los protocolos de emergencia, las distancias de seguridad y las garantías previstas para proteger a la comunidad».

 


Así comenzó todo: «Entre gallos y medianoche»

Cuando se concretó la venta del predio ubicado sobre la calle Brasil, entre la Ruta 26 y La Pista, en Ingeniero Maschwitz,  nadie imaginaba lo que sucedería después. «Todo pasó entre gallos y medianoche», resumió una vecina de la zona. Un hombre que siguió de cerca los movimientos relató algunos detalles: «El antiguo propietario habría vendido el terreno a Genneia, una empresa dedicada a las energías renovables. Días después, comenzamos a ver personas realizando excavaciones con palas en el terreno lindero. Uno de ellos se presentó como geólogo y dijo que estaban haciendo un estudio de suelos». Según su testimonio, dos días más tarde llegó una camioneta con personal equipado con generadores portátiles que realizó perforaciones en distintos sectores del predio. «Eran personas contratadas para hacer estudios vinculados con la instalación de contenedores de baterías de litio, que servirían para inyectar energía a la red eléctrica. La empresa es Genneia. Nos enteramos de qué se trataba hace no más de tres meses», explicó. Genneia es una compañía argentina dedicada a las energías renovables que recientemente anunció inversiones superiores a los 400 millones de dólares en un proyecto energético en Salta, destinado a abastecer con electricidad renovable a emprendimientos mineros de litio y cobre. El proyecto genera preocupación entre los vecinos, principalmente por la tecnología utilizada y el lugar elegido para su emplazamiento. «Quieren instalar 44 contenedores de aproximadamente seis metros, con baterías que permitirían inyectar energía a la red cuando haya cortes de suministro o baja tensión. El proyecto puede ser interesante, pero el problema es dónde lo quieren instalar», señaló el vecino. Y agregó: «Nos preocupa lo que puede pasar ante un incendio. Hemos averiguado que estas baterías pueden prenderse fuego e incluso provocar explosiones. Desde la empresa aseguran que son equipos de calidad y que cumplen con estándares internacionales, pero nadie va a decir que su propio proyecto es peligroso». Otro de los puntos que genera inquietud es la posibilidad de que un incendio provoque emisiones tóxicas. «Si las baterías se incendian, puede generarse una nube tóxica. Eso es lo que sabemos y lo que preocupa a los vecinos. Queremos información clara y garantías sobre lo que puede suceder», manifestó. A las dudas sobre la seguridad se suma el malestar por la comunicación del emprendimiento. Según relataron, los vecinos fueron informados de que la obra comenzaría en diez días, pero aseguran que los trabajos se iniciaron antes de lo anunciado y sin carteles de obra ni información visible. «Mañana vamos a presentar notas firmadas por los vecinos ante el Concejo Deliberante y la Municipalidad», adelantó.


El Cazador celebró la quinta edición de su tradicional «Jalouin»

Ya es el tradicional festejo de los vecinos del barrio. Habiendo pasado cinco años desde la primera edición, veo a los chicos que participaron desde el comienzo y que ahora ya no son tan chicos: ¡crecieron un montón y le siguen poniendo mucha onda! Por otro lado, el público se renueva y hay muchas caras nuevas. Muchas familias con el equipo de mate que, como nosotros, se juntan para pasar una linda tarde. El clima amagó con un par de gotas, pero al final de la jornada salió el arcoíris para culminar una tarde llena de golosinas y de miedo. 👻 Nico


La Asociación Belgraniana realizó una donación a Bomberos de Garín

En el marco de la inauguración del 20º Curso Internacional de la Fundación 911 y Bomberos de Garín, la Asociación Belgraniana de Garín plantó un árbol, donado por la entidad, en el predio del cuartel de Bomberos.