Antigua ruta 9: «si me hubiera golpeado en el vidrio, me habría arrancado la cabeza»
No es nada nuevo, pero sigue siendo una sorpresa deplorable recibir un cascotazo que puede fácilmente significar la muerte de quien sea su blanco.
Días atrás, nuevamente, un ataque de vándalos tuvo lugar en la antigua Ruta Nacional 9, afectando a varios colectivos y automóviles que circulaban por la zona. Una pasajera resultó herida. «Los ataques provenían de la zona de las vías del ferrocarril», informó un testigo a Letras de Garín. «Me salvé porque el proyectil pegó a cinco centímetros del vidrio; si me hubiera golpeado en el vidrio, me habría arrancado la cabeza».
Otros testimonios confirmaron estas recientes agresiones, ya naturalizadas entre muchos automovilistas y pasajeros de colectivos: «Siempre lo mismo, en ese trayecto hasta la Güemes e Italia, la inseguridad por la noche en el transporte público o propio es constante. No han hecho nada para que esto deje de suceder». «Siempre tiraron piedras ahí, las lanzan desde arriba de las vías».
Hace algunos años pasando por ese lugar, ya casi de noche, algo pegó en nuestro auto. Al día siguiente buscando el golpe, ya que había sido muy fuerte, vimos en el parante del auto el bollo que había dejado una tuerca, un milímetro más no estaría escribiendo esto. Nunca más fuimos por ahí al atardecer y rara vez de día.