“Vivimos acá desde hace más de 40 años”: desalojaron a cinco familias de la costa del Paraná de las Palmas

La costa del río Paraná de las Palmas fue escenario de un hecho que volvió a trascender los límites del distrito de Escobar y atrajo la atención de la prensa nacional: el desalojo de cinco familias por orden judicial. Los afectados aseguran que residen en el lugar desde hace más de cuatro décadas y cuestionaron el carácter repentino del procedimiento. En una primera instancia, las familias comenzaron a retirar sus pertenencias, que quedaron apiladas a la intemperie frente a las viviendas. El operativo se llevó a cabo en cumplimiento de una resolución judicial que dispuso la desocupación inmediata del predio ubicado en la intersección del arroyo El Correntino y el Paraná de las Palmas. Durante el procedimiento, el acceso a la zona permaneció custodiado por fuerzas de seguridad. Según denunció PACHAS —Movimiento EcoPolítico por el Buen Vivir—, “la policía los intimidó para que abandonaran las cinco casas de la parcela bajo amenaza de pasar la topadora si no lo hacían”.

En diálogo con la prensa, los residentes aseguraron haber construido ellos mismos sus viviendas, contar con servicios públicos a su nombre y haber iniciado trámites de usucapión para regularizar la situación dominial. Uno de ellos explicó que mantenía un acuerdo verbal con la antigua propietaria del terreno, fallecida hace años. “Ella murió y nunca más apareció nadie. Hace unos años inicié los trámites de usucapión para poner todo en orden. Todos los servicios están a mi nombre; presenté toda la documentación cuando hice la posesión. Ni siquiera conozco a la persona que inició el juicio. Este es un lugar muy codiciado por gente influyente”, afirmó.

Si bien fuentes oficiales desmintieron que el predio esté vinculado con las tierras destinadas a los puertos planificados en Escobar, la organización PACHAS contradijo esa versión y sostuvo que el lugar, efectivamente, está incluido dentro del área prevista para la ambiciosa obra de infraestructura sobre el río Paraná.

Entre los vecinos del Partido de Escobar, las opiniones fueron diversas y, en muchos casos, cargadas de desconfianza. Algunos señalaron que quienes impulsaron el desalojo tendrían documentación apócrifa. “Es todo corrupción: hacen papeles falsos y listo. Después lo avala un juez y el municipio. Todo se arregla con plata”, expresó una vecina. Otros apuntaron directamente contra desarrolladores inmobiliarios privados, a quienes acusaron de actuar con aval político. “Están detrás de todo esto, con aprobación del intendente. Esa gente vive ahí desde hace muchísimo tiempo, es todo muy raro”. Varios defendieron el derecho de las familias a permanecer en el lugar. “Con más de 20 años de posesión no te puede sacar nadie”, afirmó un hombre. Una mujer, en tanto, se dirigió directamente al jefe comunal: “Señor intendente, usted pasa con su embarcación por El Correntino rumbo al Paraná; lo hemos saludado más de una vez. Esta gente vive ahí desde hace más de 30 años, son buenas personas. Intervenga y no deje a esos isleños en la calle. Se lo pedimos con todo respeto”. No faltaron otras voces escépticas. “Bienvenidos al futuro barrio privado Paraná de las Palmas”, ironizó un vecino. También hubo quienes justificaron el desalojo: “Si los desalojan es porque no son los legítimos dueños”, opinó uno. “Si en 45 años no hiciste los papeles y otro te ganó el juicio, lo lamento, aunque sea algo terrible”, concluyó otro testimonio.