Vecinos en acción: “Sacamos del arroyo neumáticos, residuos de obra, ropa, botellas plásticas y de vidrio, bolsas y mucho más”

El fin de semana pasado, un grupo de vecinos decidió arremangarse y actuar donde el abandono y la indiferencia dejaron huella. Así, se reunieron a la altura de la calle Tucumán, en Ingeniero Maschwitz, para llevar a cabo una nueva jornada de limpieza del arroyo Garín, un curso de agua tantas veces olvidado y tantas otras maltratado. La iniciativa fue impulsada y organizada por el Eco Rotary Club Maschwitz Ciudad entre Arroyos (@ecorotarymaschwitz), una agrupación que se define como un club rotario comprometido con la sustentabilidad y el trabajo comunitario. Su propósito es claro: concretar proyectos ecológicos y educativos que generen transformaciones reales hacia “un futuro más verde”, confiando firmemente en “el poder de la acción colectiva para cuidar nuestro planeta”.

Quien haya transitado por esa zona sabe que la situación es crítica. La ribera del arroyo, que alguna vez fue un entorno natural digno de contemplación, está hoy contaminada por la desidia. “Sacamos neumáticos, residuos de obra, ropa, calzado, botellas plásticas y de vidrio, bolsas, frascos y mucho más”, relató a Periódico El Cazador Mariana, una de las protagonistas de la jornada. El volumen de residuos extraídos no fue simbólico: se calcula un total de aproximadamente 500 kilos de basura removida del cauce y sus márgenes. El grupo logró coordinar con el municipio para que se encargue del retiro y la disposición final de todos esos desechos.

“Queremos hacer una mención especial a nuestro voluntario Luis Pesce, de Maschwitz Histórico, que se sumó con entusiasmo a limpiar el arroyo con nosotros. ¡Muchas gracias, Luis!”, expresaron con gratitud y unanimidad los participantes de la jornada, reconociendo su entrega desinteresada.

Durante el operativo, los vecinos recibieron además la visita de Carolina Sundblad, referente de la Asociación Ambientalista Los Talares y de los Amigos de la Reserva de Maschwitz, quienes vienen impulsando desde hace años una mirada integral sobre los ecosistemas locales. También se acercaron estudiantes de cine de Munro, guiados por un profesor que vive en el barrio Las Glorias. Filmaban escenas del operativo y aprovecharon para conversar con los organizadores, interiorizándose sobre la historia del arroyo, sus problemáticas, y los proyectos actuales del Eco Rotary Club.

Más que una jornada de limpieza, fue un acto de recuperación simbólica: del entorno, del compromiso, y de la esperanza. Porque allí donde la basura parecía haberlo ganado todo, la voluntad colectiva volvió a abrir camino a la vida.