“Seguimos gestionando de manera transparente”: el mensaje de Sujarchuk y las preguntas que siguen abiertas

Un comunicado de la Municipalidad informó que el área de Fiscalización fue incorporada a la norma internacional de transparencia que ya regía en Compras, Habilitaciones, Inspecciones y Contravencional. De este modo, se amplió la certificación internacional ISO 37001 al área de Fiscalización, encargada de controlar que las declaraciones efectuadas por los grandes contribuyentes en la Tasa de Seguridad e Higiene se correspondan con la actividad económica real. Para ello, se realizan cruces de datos con organismos oficiales y se utilizan sistemas digitales auditables que garantizan «inspecciones objetivas e imparciales». Asimismo, todo el proceso administrativo queda registrado en plataformas «protegidas contra irregularidades».

La incorporación de esta área —agrega el anuncio municipal— se concretó luego de diversas auditorías externas, en las que también se evaluó el funcionamiento de las dependencias que ya contaban con este estándar internacional antisoborno. La norma ISO 37001 certifica que el Municipio dispone de un sistema eficaz «para prevenir, detectar y gestionar riesgos de corrupción, tanto en el funcionamiento interno como en la relación con vecinos, comerciantes, contribuyentes y proveedores».

La auditoría fue realizada por la certificadora internacional Staregister International Inc. e incluyó nuevas instancias de capacitación, así como la continuidad de los canales de información.

«Siempre fuimos al hueso, a las áreas calientes de la Municipalidad»

El intendente Sujarchuk remarcó los avances alcanzados en materia de transparencia y lucha contra la corrupción a lo largo de su gestión.»Obtener esta certificación en 2021, cuando fuimos el primer organismo estatal del país en lograrlo, fue fruto de un trabajo arduo, donde tuvimos que mejorar nuestras prácticas y procesos. Siempre fuimos al hueso, a las áreas calientes de la Municipalidad”. Por otra parte, y con tono crítico, sostuvo que «cada tanto quieren hacerte una operación de prensa, una maldad, alguien que te quiere ensuciar. Pero nosotros seguimos trabajando bajo una sola línea de conducta, bajo los estándares más altos de fiscalización. Así seguimos gestionando de manera transparente nuestro Municipio”.

Dudas e interrogantes

Sin embargo, las declaraciones del intendente y los anuncios de la Municipalidad continúan generando dudas e interrogantes acerca de la verdadera eficacia de las normas y mecanismos de fiscalización. La corrupción, lamentablemente, es una práctica recurrente en distintos ámbitos de la dirigencia política de la Argentina, lo que alimenta el escepticismo social frente a este tipo de iniciativas institucionales. Si bien las medidas anunciadas —certificaciones internacionales, auditorías externas, sistemas digitales y protocolos de transparencia— resultan razonables y positivas en términos formales, persisten interrogantes sobre su capacidad real para prevenir o detectar irregularidades. En ese contexto, las preguntas surgen casi de manera inevitable:

¿La certificación ISO garantiza efectivamente que no exista circulación de dinero en efectivo “debajo del escritorio”? ¿Las coimas o retornos ilegales quedan registradas en sistemas informáticos o planillas que permitan detectarlas mediante cruces de datos? ¿Puede descartarse que determinadas habilitaciones especiales, excepciones administrativas o demoras injustificadas en trámites generen beneficios económicos indebidos para funcionarios o intermediarios? ¿Los sistemas de auditoría alcanzan también las decisiones discrecionales o solamente verifican procedimientos formales? ¿La digitalización de expedientes elimina la corrupción o simplemente deja trazabilidad de una parte del proceso administrativo? ¿Qué mecanismos concretos existen para controlar el patrimonio y la evolución económica de quienes intervienen en áreas sensibles? ¿Las licitaciones públicas están realmente blindadas frente a acuerdos previos, direccionamientos o “premios” informales? ¿Quién controla a los organismos de control y con qué grado de independencia? ¿La certificación internacional evalúa hechos concretos de corrupción o únicamente la existencia formal de protocolos y procedimientos? ¿Cuántos casos de corrupción fueron efectivamente detectados y sancionados desde la implementación de estas normas?