Saltar al contenido
Presión fiscal en Escobar: del hipermercado al changuito del vecino
Presión fiscal en Escobar: del hipermercado al changuito del vecino
Ayer analizábamos en este medio el nivel de gasto que demanda el Concejo Deliberante local en comparación con otros distritos del país (Concejos Deliberantes bajo la lupa: el lugar que ocupa Escobar). Hoy corresponde detenernos en otro aspecto sensible: el peso de las tasas municipales que abonan los hipermercados y que, inevitablemente, se trasladan a los precios de los productos que comercializan. En definitiva, son los clientes —mayoritariamente vecinos del partido— quienes terminan pagando más cuando la Municipalidad incrementa la carga tributaria.
Los números permiten dimensionar la discusión. Mientras distritos como Avellaneda y La Matanza aplican alícuotas del 1,8% y 2% sobre la facturación, respectivamente, en Escobar la tasa asciende al 2,7%. Es cierto que existen municipios con cargas aún más elevadas: Lanús llega al 6% y Pilar al 4,5%. Podría argumentarse, entonces, que Escobar no encabeza el ranking. Sin embargo, la comparación no agota el debate: el punto central es cuánto impacta ese porcentaje en la economía cotidiana de los vecinos.
Desde el oficialismo suelen esgrimirse consignas como “que paguen más los que más tienen”. Pero ese razonamiento omite un aspecto elemental del funcionamiento económico: las empresas trasladan los mayores costos a los precios finales. Así, la presión fiscal no recae en abstracto sobre grandes cadenas, sino en el bolsillo concreto de quienes hacen sus compras.
Un dirigente identificado con La Libertad Avanza sostiene que “los intendentes decidieron quitarle poder de compra al vecino”. Más allá de su pertenencia partidaria, el señalamiento obliga a revisar datos objetivos. Estas tasas se implementaron en 2024 y también alcanzaron a entidades bancarias. El interrogante es por qué, en lugar de revisar el nivel de gasto público —que creció tras la incorporación de miles de empleados a la administración municipal— no se avanza en una política de austeridad que alivie la carga tributaria.
Reducir el gasto implica decisiones complejas y costos políticos evidentes. Nadie desconoce la dimensión social de cualquier recorte, ni los bajos salarios que perciben muchos trabajadores estatales. Pero eludir el debate estructural y optar sistemáticamente por incrementar tasas tampoco resulta inocuo: el ajuste, en ese caso, se traslada de manera silenciosa y progresiva al conjunto de los contribuyentes.
En última instancia, la discusión no es meramente contable. Se trata de definir qué modelo de gestión se prioriza: uno basado en la expansión permanente del gasto financiado con mayor presión fiscal, o uno que procure equilibrio, eficiencia y alivio para quienes sostienen con su esfuerzo diario el funcionamiento del municipio.
Comparta esta nota en las redes sociales!
Page load link
Gravar los alimentos es de los impuestos más regresivos. Estas administraciones que dicen estar del lado del pueblo le meten la mano en el bolsillo descaradamente a quien más lo necesita. Las personas de bajos ingresos que compran en un supermercado para conseguir bajos precios quedan desairadas, peor aún porque los gobernantes deberían saber que el componente impositivo es cruelmente inequitativo.
Si un litro de leche se encarece un 3% por la Tasa municipal, se le encarece al rico como al pobre, pero para el pobre representa un porcentaje mayor en sus gastos mensuales ya que la alimentación es uno de los ítems insoslayables y para su nivel de ingresos puede abarcar hasta el 100% de lo que genera, mientras que para el rico es una ínfima parte de sus ingresos. Y todos estamos de acuerdo que los pobres son muchos más que los ricos por lo que una inmensa mayoría de la población es alcanzada por esos impuestos regresivos.
Evidentemente estás tasas solo están pensadas para que, otra vez, el contribuyente financie la ineficiencia, la militancia y el buen pasar de la Dirigencia y las autoridades quienes siempre quedan a salvo de las penurias económicas. ¿O, acaso, hemos visto alguna vez, desde el retorno de la Democracia, que algún político esté sumido en la pobreza? Más bien todos, a pesar de lo mal que le ha ido a nuestro país, han mejorado su nivel de vida, mejores casas, mejores autos, mejores vacaciones, aunque se divorcien tienen cada uno su casa en un country, aunque eran personas de familias de clase media, ahora pertenecen a una élite y siguen discurseando como si no lo fueran.
Las Tasas Municipales que no tienen una contraprestación específica y que no las cobra el municipio directamente al contribuyente son inconstitucionales porque el municipio no puede crear impuestos y, además, en mi criterio, exceden sus atribuciones obligando a los comercios y agencias de otras jurisdicciones a ser agentes de retención. Esa potestad debería llegar hasta la administración provincial.
Nos encontramos en un panorama en el cual cada municipio abusa de sus habitantes y de ocasionales visitantes con obligaciones dispares y sin control ¿Ahora es un 2,7%, pero, quién le impide que sea un 5% o un 15%?
Y si hablamos de la Tasa Vial es aún peor dado el deterioro terrible de las calles se ve a las claras que allí lo que se recauda no va dónde debe además de ser una doble imposición ya que recibe copartipación provincial.
Los que dicen ser del pueblo son los que no piensan más que en sus privilegios.
El gobierno nacional baja impuestos y los municipios los suben. Triplicando la carga sobre un mismo articulo.no les importa nada.tienen a la poblacion cautiva. Ademas va sobre facturación bruta sin tener en cuenta cuanto queda al comerciante.siguen con el concepto de exprimir. Cuando se les vayan empresas van a llorar. Pero no tienen la minima idea de generar trabajo genuino. Sigue el neo peronchosocialismo que funde todo lo que toca. Para cuando un presupuesto que los cuidadanos conozcan y una rendicion de cuentas idem?