Premio internacional para un proyecto residencial de Puertos

Una residencia ubicada en Puertos fue premiada como mejor proyecto residencial, de entre 125 nominados -pertenecientes a 22 países-, por los Golden Trezzini Awards, premios internacionales que vinculan arquitectura y arte, y se celebran anualmente en el Museo Hermitage de San Petersburgo. Así lo informó Candela Contreras en La Nación. El lema del certamen es “Architecture as Art”, porque pone en valor a la arquitectura como una disciplina artística, destacando proyectos con alto contenido conceptual, cultural y expresivo.

El certamen es de base abierta: cualquier estudio puede postularse. En la categoría Proyecto de Vivienda, solo tres obras llegaron a la final: una de Argentina, una de Rusia y una de Grecia. La ganadora fue la argentina: Orillas House, obra del arquitecto argentino Axel Gerlero, quien en 2024 ya había recibido un galardón por otro de sus proyectos. El jurado destacó la capacidad del proyecto ganador para transformar la vivienda en una escultura habitable, donde forma, material y paisaje se integran en una experiencia única. Según Gerlero, ese fue uno de los motivos clave del reconocimiento: “La institución tiene una orientación muy marcada a premiar el vínculo entre arquitectura y arte, y esta casa es bastante jugada”.

El proyecto premiado contempla 379 m2 cubiertos en tres niveles y propone un recorrido continuo entre espacios interiores y exteriores, con una fuerte presencia de hormigón y madera trabajados de manera curva, alejándose de la rigidez formal habitual en la arquitectura residencial de alta gama. “Usar hormigón curvo fue lo más relevante del proyecto”, explicó el arquitecto. De acuerdo a lo expresado por el arquitecto, cuando ideó el proyecto detectó una demanda creciente por formas más orgánicas, espacios fluidos y una relación más intensa entre interior y exterior, y ya no líneas rectas, techos planos y expresiones minimalistas repetidas. “Muchas casas de lujo empezaron a verse iguales. Los clientes buscaban algo distinto: más movimiento, más identidad, más conexión con el paisaje y más detalle personalizado en cada proyecto”, explicó Gerlero. Ese cambio no quedó en una obra aislada. “Hoy los clientes se acercan a pedirnos este tipo de diseños, más curvas, más impronta. Buscan una arquitectura con carácter”, señaló.