Plan de Ordenamiento de Tránsito: «Estos esquemas funcionan en muchos municipios e incluso en la Ciudad de Buenos Aires»

 

Tal vez por prevención, el secretario de la Agencia Municipal de Tránsito y Transporte, Luis Balbi, se adelantó a una previsible catarata de reclamos. Lo hizo en el marco de la inminente implementación del Plan Integral de Ordenamiento de Tránsito y Movilidad Urbana, una iniciativa que transformará más de 80 cuadras del partido de Escobar en calles de mano única, con el objetivo declarado de “mejorar la circulación y ampliar los espacios permitidos de estacionamiento” (Escobar cambia el mapa vial: más de 80 cuadras pasarán a mano única).

“Sabemos que todo cambio puede generar incomodidad al principio, pero después los vecinos se acomodan», sostuvo el funcionario, consciente de que la reorganización del mapa vial tocará hábitos arraigados. Y acaso para despegarse de cualquier lectura personalista —y dejar en claro que no se trata de una ocurrencia aislada— agregó que “estos esquemas funcionan en muchos municipios e incluso en la Ciudad de Buenos Aires, donde grandes avenidas cambian su sentido de circulación. La tendencia es esa: en los casos de calles angostas, convertirlas en mano única”.

Balbi fue más allá y apeló a una explicación casi histórica del problema. “Muchas calles del partido son angostas y quedaron de doble sentido de la época en la que no existía la cantidad de vehículos que hay hoy”, señaló. En ese escenario, explicó, la convivencia diaria se vuelve una pulseada constante: “Una calle de doble mano hace que todo el tiempo se enfrenten autos sin lugar para pasar. Legalmente está prohibido estacionar en tramos así, pero mucha gente lo hace igual, perjudicando el tránsito y arriesgándose a multas. Al convertirlas en mano única, se descomprimen los embudos y además se gana más espacio para estacionar, legalmente, sobre la derecha”.

Los cambios de sentido se concentrarán en zonas de alto tránsito y sectores céntricos de las tres localidades del distrito. La intención oficial es ordenar la circulación, reducir los puntos críticos de congestión y mejorar la seguridad vial. Antes de la puesta en marcha, el Municipio avanzará con tareas de señalización y acciones informativas destinadas tanto a frentistas como a automovilistas. Durante las primeras semanas, además, se desplegarán campañas de concientización.

En paralelo, el plan también contempla modificaciones en las colectoras de la Autopista Panamericana, en Belén de Escobar y Garín, especialmente en los cruces de la avenida de los Inmigrantes y en la zona conocida como El Curvón. Allí, el objetivo es el mismo: agilizar el tránsito y evitar los cuellos de botella que, a diario, tensan la paciencia de quienes circulan por esos puntos clave del distrito.