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Paradas Seguras: lo que se prometió y nunca llegó
Paradas Seguras: lo que se prometió y nunca llegó
Por medio de la presente, quiero manifestar la falta de mantenimiento de las Paradas Seguras, puntos clave de uso público para quienes utilizan el transporte público.

En una publicación del Ministerio de Transporte de la Nación, fechada en febrero de 2023, se expresaba lo siguiente:
«Durante su visita y recorrida por una Parada Segura de Escobar, el ministro de Transporte de la Nación, Diego Giuliano afirmó: “Las Paradas Seguras del Ministerio de Transporte, que aquí se hicieron realidad, son una herramienta más que forman parte de todo un programa de seguridad para cuidar a la ciudadanía y para estar muy cerca de los vecinos. A través de este programa, en una situación de riesgo o de emergencia, se puede acceder a una de estas paradas y comunicarse con un centro de monitoreo como el que tiene Escobar”.
Como muestra la fotografía de entonces, la parada contaba con ciertos elementos, tal como se menciona en otro tramo.
“El diseño de cada parada segura elaborado por Nación, cuya ejecución e instalación está a cargo de los municipios, contempla la incorporación de dispositivos de seguridad, como pulsador antipánico y de emergencias, un intercomunicador conectado a un centro de monitoreo de seguridad, cámaras domo 360 con reconocimiento facial, baliza estroboscópica, altavoz y puertos para carga de celular. Esta medida se complementa con los controles que se hacen en los transportes públicos de pasajeros para actuar de manera preventiva y evitar el delito.”
Dicho esto, resulta lamentable la realidad actual de muchas de las llamadas Paradas Seguras. Al día de hoy, 5 de agosto de 2025 —apenas dos años y unos meses después de su instalación—, basta con observar el estado en que se encuentra la parada ubicada en Paul Harris y Quiroga en el barrio El Cazador, utilizada diariamente por alumnos de las escuelas N.º 7 y 22, así como por otros pasajeros.
Más allá del deterioro provocado por el uso y el maltrato de algunos usuarios, nunca contó con botón antipánico ni con ninguno de los demás elementos anunciados en su presentación oficial.
En su momento, se reclamó por el reemplazo del policarbonato faltante para reducir el ingreso de agua en días de lluvia, pero jamás fue repuesto. Lo poco que queda está muy lejos del objetivo con el que supuestamente fueron instaladas estas estructuras.
Y lo que más duele es el despilfarro de recursos públicos. Esta parada de colectivos ni siquiera contaba con un refugio —algo reclamado en reiteradas ocasiones— y, cuando finalmente se consiguió, fue removido al poco tiempo para colocar la Parada Segura, en cumplimiento con una “disposición del Ministerio de Transporte” de aquel año.
Promesas incumplidas y dinero de los contribuyentes gastado en una obra inconclusa.
Myriam Laudonio
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Hablando de despilfarro o negociados, observemos los puntos verdes, paneles solares y termotanques solares en sus techos qué nunca funcionaron, pregunten a los integrantes de la cooperativa que allí trabajan. Todo muy tecnológico para el show visual.