Paciencia y asombro: Evette y las aves que habitan su parque

Evette es una vecina del barrio El Cazador que mantiene con las aves un vínculo hecho de paciencia, asombro y respeto. En su parque, el tiempo parece detenerse mientras ella observa sus vuelos, reconoce sus rasgos y se deja llevar por sus rutinas silenciosas. No solo disfruta contemplarlas: también las fotografía, como quien intenta preservar un instante efímero antes de que el aire vuelva a llevárselo.

Algunas de esas imágenes —tan delicadas como reveladoras— llegaron a la redacción de nuestro periódico para ser compartidas con los lectores, invitándonos a imaginar a estas aves en plena escena real, tal como Evette las vio y las vivió. Acompañando cada fotografía, ella misma nos envió las observaciones que dan contexto y profundidad a cada encuentro.

Zorzal

¡Qué belleza la naturaleza!

Pava de monte

Los padres protectores. La imagen que encabeza esta nota retrata a la pareja en actitud de alerta. El día en que uno de los pichones quedó atrapado entre la puerta del quincho y una compuerta, al intentar rescatarlo, tanto la hembra como el macho reaccionaron de inmediato. Salieron a defender a su cría aleteando y saltando frente a mí, mientras, con las patas, intentaban alejarme de su polluelo. Un gesto instintivo y conmovedor, donde la naturaleza mostró, sin reservas, su pulso más feroz y amoroso.

 

Colibrí

Anidando.