La Fiesta de la Flor está fundida

Hace algo más de un mes destacábamos aquí la decisión tomada por el Presidente de la Comisión Directiva de la Fiesta de la Flor, Tetsuya Hirose, de pedirle al Intendente Sujarchuk que «rescate» esa entidad emblemática del Partido de Escobar. Y la respuesta del jefe comunal no se hizo esperar:  «Tomamos la decisión de salir al rescate de la institución, sin que esto implique que pierda la autonomía de sus actividades, ya que seguirá organizando el evento y mantendrá la propiedad del predio floral. El Municipio solo toma el espacio en comodato y se pone a disposición para resguardarlo económicamente, garantizar la continuidad de la fiesta y generarle nuevas actividades que ofrezcan plena ocupación durante el resto del año”. De este modo, mediante un convenio firmado por ambas partes, la Asociación Civil Fiesta de la Flor cedió por cinco años a la Municipalidad el uso y goce del predio floral para actividades, eventos y/o programas municipales, a excepción del período entre la segunda quincena de septiembre y la primera quincena de octubre, que será utilizado para celebrar la tradicional Fiesta Nacional de Flor como sucede cada año. Durante ese período, la Municipalidad se hará cargo del pago de servicios e impuestos, así como de los gastos de infraestructura y mantenimiento.

Sobre este tema, el principal espacio opositor, Juntos por el Cambio, dio a conocer su opinión a través del concejal y excandidato a Intendente, Leandro Costa, quien recordó que ya en septiembre de 2017 declaró «con absoluto respeto, que las cosas no andaban bien en la Fiesta de la Flor y que evidentemente el presidente de la entidad tenía responsabilidad. Ese mismo  presidente había declarado que financieramente tenía problemas enormes. De igual manera, cuatro años después, mediante la carta que envió al Concejo Deliberante  (y que no firma toda la comisión), corrobora sus dichos (y también los míos). La Fiesta Nacional de la Flor está fundida». El edil señala que «después de cuatro presidencias de distintos colores políticos en la Nación, nos encontramos una vez más con una asociación pidiendo rescate al estado municipal. Aquí hago una aclaración coincidente con otras declaraciones,  es el presidente de la fiesta solicitando la ayuda del municipio, y no el municipio expropiando nada. No sería apropiado, ni de buena leche decir eso. Alcanzó con un par de llamados a personas y familias que en otros tiempos se desvivieron para que la fiesta, que es parte de nuestra cultura, de nuestra historia y hasta de nuestra marca ciudad, para asegurarme de su escasa conformidad sobre cómo se obró, negligentemente y desprolijamente, en la administración de la asociación y de la fiesta en el último tiempo. Fiesta que año a año vio perder concurrencia, interés, creatividad e innovación a pesar de los esfuerzos del estado colaborando. Duele ver en esta situación a nuestra querida fiesta. La que los escobarenses de toda la vida visitamos; con la familia, con amigos, con funcionarios, pero sobre todo, con el más lindo recuerdo de visitarla con el guardapolvo puesto, los compañeros de la escuela y los docentes. Hay que salvarla. Hay que modernizarla. Hay que aggiornarla. Pero por sobre todo hay que renovarla. Posterior a esas declaraciones de 2017, en 2018, la fiesta renovó autoridades y todo siguió, al menos, de manera similar. Llamo a quien corresponde a la autocrítica con el sabor agridulce de la razón que da el tiempo. Finalmente quiero agradecer a todos los que han participado de la organización de la fiesta. A sus buenos y honorables presidentes, las comisiones que dejaron todo para ver brillar a nuestra identidad y llamar al pueblo de Escobar a que la vuelva a sentir propia, que la defienda, que la visite y que la promueva. Se abre una nueva etapa, esperemos con muchas nuevas flores y muchas caras nuevas».