Inseguridad sin freno: comerciante sufre 20 robos en dos años

Los Mondragón son una familia tradicional del barrio El Cazador, propietarios de un histórico comercio de insumos metálicos ubicado en la avenida San Martín (Ruta 25) y Segovia, en las cercanías del acceso a Villa Alegre. Aunque reconocen que la inseguridad es un problema cotidiano en el partido de Escobar, lo que vienen padeciendo en el último tiempo parece superar lo habitual.

«En los últimos dos años hemos sufrido un total de 20 robos», detalla la dueña del comercio. «Se llevaron de todo: estufas de la oficina, cables del aire acondicionado, un microondas e incluso la heladera, que apareció de forma insólita en la Comisaría Primera cuando fuimos a realizar la denuncia. Estaba allí, pero nadie supo explicarnos cómo había llegado ni quién la había recuperado».

Con la intención de reforzar la seguridad del predio, la familia contrató durante un año un servicio privado de monitoreo, que permitió obtener imágenes de algunos de los ilícitos. Sin embargo, la situación no mejoró: «Las denuncias fueron archivadas por la fiscalía, lo que genera una profunda sensación de impunidad y desprotección, no solo para nuestro comercio, sino para toda la comunidad», lamenta la comerciante.

El nivel de violencia también genera preocupación: un domingo, el nieto de Graciela —la viuda de Mondragón— fue al corralón a darle de comer al perro y se encontró con un intruso, que lo golpeó.

Frente a este escenario, la familia exige un mayor compromiso por parte de las autoridades para proteger a los comerciantes y evitar que hechos delictivos como este queden impunes.