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Cuando el pozo rompe y la burocracia remata
Cuando el pozo rompe y la burocracia remata
No se trata de un hecho aislado ni de una anécdota menor. Es la historia de siempre. Aquello que peatones y automovilistas ven, padecen y esquivan a diario suele pasar inadvertido para las autoridades, aun cuando las calles son recorridas por funcionarios y agentes de Tránsito, Prevención Comunitaria y Policía Municipal. La escena se repite con una naturalidad alarmante: el problema está a la vista de todos, menos de quienes tienen la responsabilidad de resolverlo.

La reacción oficial, cuando llega, rara vez es preventiva. No aparece por iniciativa propia ni como resultado de un control sistemático del espacio público. Llega, en el mejor de los casos, después del daño: cuando un vehículo rompe una cubierta, cuando un vecino se accidenta o cuando el reclamo logra abrirse paso entre la indiferencia administrativa. Recién entonces el Estado municipal parece advertir la existencia de un pozo que llevaba semanas —o meses— esperando una solución.
Esta lógica inversa, donde el ciudadano debe sufrir primero para que la autoridad actúe después, revela un problema más profundo que el asfalto roto. Habla de una gestión que responde a la queja y no a la prevención; que aguarda el expediente, la denuncia o la viralización antes de cumplir con una función básica: mantener las calles en condiciones seguras. Mientras tanto, el costo lo pagan siempre los mismos.
Días atrás, una vecina reventó una cubierta de su vehículo mientras circulaba por la céntrica avenida Tapia de Cruz, en Belén de Escobar, en la intersección con la calle Colón. En un conocido grupo de Facebook de Escobar, consultó a otros usuarios si podían asesorarla, ya que en la gomería le informaron que debía cambiar la rueda: la dañada no tenía arreglo. “La cubierta era nueva», explicó. Según relató, el incidente ocurrió al esquivar uno de los pozos de la esquina: “Agarré el del medio, que tiene unos bordes de caño de hierro con filo, y ahí fue cuando se cortó”. El talón de la cubierta quedó destruido y resultó irreparable.
Un día después de que su publicación se viralizara, la Municipalidad reparó la esquina. Tal como suele suceder, la intervención llegó recién luego de la difusión masiva y del reclamo puntual de una vecina. Por su parte, la mujer inició un expediente en la Municipalidad con el objetivo de recuperar el costo de la cubierta.
A partir de allí, varios usuarios de Facebook manifestaron un marcado escepticismo sobre la efectividad del trámite para obtener el resarcimiento económico: “Por la experiencia de una amiga, no te lo van a pagar. Le hicieron hacer un expediente y jamás le pagaron”; “Olvidate, te vas a cansar de hacer denuncias y se te ríen en la cara”; “Se puede reclamar, pero entre lo que tarda y lo que gastás en abogado, no conviene”.
Otro usuario detalló los buroráticos pasos a seguir para intentar completar el trámite con éxito: “Tenés que presentar un escrito con todos los datos: lugar del accidente, día, hora, al menos dos testigos, gastos ocasionados, factura A o B, fotos de la cubierta rota y de la nueva —en esta última es importante que se vea la fecha y el lugar donde la cambiaste—. Es decir, todos los datos posibles. Ahí deben ingresar la queja y abrir un expediente; te tienen que sellar una copia y darte el número asignado. Desde ese momento, resignarte a esperar. Si ves que se demora mucho, podés presentar otro escrito llamado ‘pronto despacho’, donde el Municipio tiene que responder en 48 horas. Es estresante y pesado: te hacen ir mil veces porque siempre falta algo. Ese es el camino, y aun con abogado o gestor habilitado puede que no salga a tu favor. La burocracia municipal funciona así: es sumamente desgastante. ¿Consultaste con tu productor de seguros para que te oriente?”.
Las últimas reflexiones de los usuarios dejaron en evidencia el enojo creciente de la gente: “Pozos, calles rotas, mugre y mucha mugre. Para reclamar limpieza te piden todos los datos y hasta el grupo sanguíneo. ¿No están para eso? ¿Para cuidarnos y mantener la ciudad limpia?”; “Con la fortuna que pagamos de impuestos, el municipio debería estar impecable. Pagamos más que en Martínez, que tiene calles y veredas de primer mundo”; “El barrio donde vive Sujarchuk no tiene pozos”.
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Tapar un pozo, olvídate. Es mejor hacer una pista en el aeródromo para avionetas sospechosas y privadas
Votan destruccion del Estado, inacción de obras púbicas y mantenimiento y acá vienen a reclamar obras. Que gente de pocas convicciones ¿o me van a decir que los de LLA que están contra el Estado y de las obras ahora tambien.se quejarán por las obras. Sería el colmo de la hipocrecía. Digan que sinalguna vez son mayoria no harán una sola obra y que lo que no haga el privado es porque no hace falta o nones negocio. No hay plata gritaban contentos,.pero pretenden que haya personal 24 hs. al dia recorriendo las calles de los 300 km2 del Municipio. Hagan de ciudadanos y cuando vean algo, denuncienlo formalmente. Disfruten. La tasas son baratas, pero como están empobrecidos miserablemente, les parece mucho. Pobre gente.
Yo que quiero un estado que haga obras puedo reclamarles y de hecho lo hago y mucho, manteniendo mis convicciones y con esas mismas le digo que tienen que cobrarles mas impuestos a todos los que pudiendo y con varias propiedades y vehiculos, son morosos en millones. Si no tienen guita para las obras es toda suya por cobrar y no cobrar siempre de los mismos.
El disconformismo con el gobierno nacional genera en algunas personas desconocimiento con lo que realmente pasa en nuestro distrito. Desde cuando los ciudadanos, del color político que sea, no pueden reclamar por los servicios que no presta el Estado Municipal? Claramente el Intendente y varios funcionarios gozan de lo que hacen los privados y parece poder pagarlo con sus ingresos. Los ciudadanos de nuestro distrito pagamos tasas que van a una bolsa y nadie sabe como se distribuye. Lo que es una certeza, que después del desastre que dejó el Intendente anterior, muchas obras realizadas por esta administración duraron hasta antes que concluya, si es que no encuentran un artilugio para la re reelección .Ahora que nuestro municipio fue premiado por sus acciones con mayor participación en la distribución de recursos de la provincia, esperemos tener mejor suerte y después de 10 años de mandatos, todos dejemos de vivir con zanjas , agua de Pozos contaminados, asfaltos con Pozos tapados por piedras o tosca, o nada, y Pozos ciegos.
Después de mucho reclamar, veo con alegría que empezaron a limpiar los bordes de la Ruta 25 .La llamada Reparación Historica de la ruta, cuando cuenta en su trayecto la falta de asfalto hasta el borde qué la hace peligrosa para ciclistas y automóviles . Y que al dia de hoy su demarcación no se sabe si tiene doble mano, banquina , doble raya amarilla hasta el Cazador sin retornos, y podría seguir enumerando . Que la ceguera de los idealismo no nos deje de hacer ver la realidad.
Podemos multar al Intendente ? Así como ellos multan al ciudadano por sus faltas ? No. Por este motivo, el ESTADO debe ser lo mas chico posible, si no se vuelve TIRANO y abusa del débil.