Crean un certificado «para formalizar el acompañamiento espiritual de todas las organizaciones religiosas»

 

El Municipio creó el «Certificado de Asistente Social y Espiritual Religioso (C.A.S.E.R.)», una herramienta que «reconoce, ordena y formaliza el acompañamiento espiritual, emocional y social» que realizan todas las organizaciones religiosas en hospitales, centros de salud, establecimientos penitenciarios y otras instituciones, asistiendo a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, enfermedad, crisis o aislamiento.
«Por primera vez», anunció la comuna, «se establece un marco oficial que permite que quienes ya vienen desarrollando esta tarea puedan hacerlo con autorización, credencial digital y condiciones claras. De esta manera, se equilibra una situación que hasta ahora era desigual, ya que no existía una herramienta institucional que legitimara este tipo de acompañamiento en distintas instituciones».
El certificado establece una autorización oficial para capellanes, asistentes sociales religiosos, visitadores y colaboradores acreditados, quienes podrán ingresar a hospitales, centros de salud, establecimientos penitenciarios y dependencias municipales para acompañar a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, enfermedad, crisis o aislamiento.
A diferencia de otras experiencias, el sistema es completamente digital: se tramita a través de Escobar 360 y el certificado se presenta mediante un código QR dentro de la aplicación, lo que permite una identificación rápida, segura y accesible en cada dependencia autorizada.
«Este nuevo esquema permite formalizar una tarea solidaria que durante años se desarrolló de manera informal y que cumple un rol clave en el bienestar integral de la comunidad. Además, amplía los dispositivos de contención, fortaleciendo la respuesta ante necesidades emocionales y espirituales que muchas veces exceden el abordaje sanitario o administrativo».
En cuanto a su alcance, el C.A.S.E.R. está pensado para aquellas organizaciones religiosas que realizan este tipo de acompañamiento en instituciones, brindando contención y apoyo en momentos críticos. «No se trata de una exclusión, sino de brindar un marco a una práctica concreta que ya existe en el territorio».
Para inscribirse, los postulantes deben pertenecer a una institución religiosa con domicilio en el distrito, contar con formación en asistencia social, emocional o espiritual, y presentar la validación de su referente religioso.