Conectar para Desconectar, ¡nuestro Rincón Literario!

Bienvenidos a «Conectar para Desconectar», un Rincón Literario donde podrás viajar por nuevas sensaciones y emociones a través de notas y poesías de autores locales.

 

Vuelca su tinta el horizonte en línea indefinidas

en sutiles pinceladas que van pintando el ocaso.

Los sonidos del crepúsculo quedan atrapados entre bosquejos de sombra y fuego,

el alma toca la profundidad y la gloria.

Sublime el puente de luz entre el corazón y la naturaleza,

dónde la magia grita presencia y el magnánimo prosódico se vuelve tangible.

Rita Frank

 

El sol de las cinco en punto

Los hilos dorados de las pupilas

lo que se asoma entre las hendijas

lo que se refleja en la cobija

algo tan mundano que me apabulla

Se mete hasta en mis huesos

como si nada

como si todo

porque es mundano, porque es cotidiano

y como todo lo de esta índole

nos contiene tanto que casi pasa desapercibido

pero lo vemos repetidamente

me gusta, me fascina, me da paz

me encuentra contemplando lo simple, luego vienen otras poesías con lo que ya existe.

Agus Mendoza

El queso de la cabra

Era su gran deseo retornar a la ciudad

con el queso de cabra que pensaba allí comprar

y así tanto preguntó y volvió a preguntar

hasta que el bello sueño se le volvió realidad.

Era así de obstinada Susana, la maestra,

que paciente indagaba sin perder la esperanza,

hasta que al fin se volvió con muy poca tardanza

de un pueblito alejado con la última muestra.

Fue lo único el queso que trajo de regreso

cuando su bolso llegó por sus manos cargado

de la hermosa provincia que acabó de recorrer.

De sus gratos recuerdos, sin duda tiene peso

el que ahora en la mesa finamente cortado

saborean sus padres con infinito placer.

Alberto  Cirkov

Ternura

Quisiera inundar

de ternura a la

madre tierra.

Quedarme sin voz

para parar el miedo.

Abrazar el llanto de todos los niños.

Deshacer los ruidos de todas las balas,

que cese el estruendo

de las bombas malditas.

Porque duele y se pierde en los mares,

el manto suave

que salvará al mundo.

Patricia Patt

La ardilla visible

Su torso desnudo cuál ardilla,

recorre, trepa mi árbol color azul,

Corre por mi pierna y sube

a mí saco de abedul

y mí cerebro

se suicida por su pelo castaño,

sus ojos me envuelven

en otro año.

Su piel opaca a otros abrigos

creo que sus labios saben a moras,

sentado y quieto en la silla

no puedo saborearlas,

que otro las asista y las coma,

describa el sabor y cuánto

requiere labor.

Estoy loco,

señor las ardillas

Ilenan mis húmedas palmas,

me pesan las manos y dejo

que caigan.

Lucio S.C

Milagros

Saber que somos un poco más

que un puñado de hueso y carne,

un poco más que guerra y hambre

un poco más que olvido y sangre,

nos hace más grandes.

Que nuestro sentido,

nuestra victoria

no es la de una abeja

sino la de un enjambre.

Que cuando nos creemos perdidos

organizados, podemos encontrarnos

en el sueño de todxs

o tal vez, el de unx solx

pero unx que ama más de lo que odia

que convoca a sus demonios

y tiene más santos

que un relicario.

El valor de su lucha

es tan extenso e inimaginable

por el simple hecho

de hacerlo por otrxs

sin necesidad de conocerlxs

porque si así fuera,

sería todo tan lógico

y llegaría siempre,

solo, lo predecible.

Allí,

está la magia.

En la oportunidad impensada

es que se producen

los milagros.

Michi Love