Campaña en marcha y reaparece la pregunta: ¿quién paga todo esto?

 

El año pasado, en la antesala de las elecciones de medio término, vecinos de Belén de Escobar que transitaban por calles porteñas se encontraron con una escena llamativa: numerosos afiches y carteles electrónicos con la imagen del intendente Sujarchuk y consignas alusivas a su gestión. No solo aparecieron en puntos estratégicos de la Ciudad de Buenos Aires, sino también en balnearios de la costa bonaerense. La proximidad de los comicios volvía inevitable la lógica de campaña.

Hoy, aunque las próximas elecciones aún no están a la vuelta de la esquina, el escenario parece repetirse. Como suele ocurrir en la política argentina, los dirigentes comienzan a reinstalar sus rostros, promesas y realizaciones —cuando las hay— en el espacio público. En este contexto, varios vecinos de Belén de Escobar advirtieron nuevamente la presencia de afiches con el rostro de Sujarchuk, esta vez concentrados —en principio— en la Ciudad de Buenos Aires, y otra vez en el marco de una entrevista difundida por una publicación que, de manera llamativa, promociona al entrevistado mediante una campaña masiva y costosa (ver fotografía que encabeza la presente nota).

“Algunas calles de la Ciudad de Buenos Aires aparecieron tapizadas con afiches que promocionan la última edición de una ignota revista, protagonizada por el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk”, señala una conocida red social. Bajo el título “El Estado D.A.S.E. El Modelo Sujarchuk”, los carteles replican la portada de la publicación, donde se observa al jefe comunal junto a planos y el logo del municipio. La campaña, firmada por Esfera Medios y M3 Grupo, anuncia “Ya salió” y remite a un sitio web.

Según se desprende del contenido promocionado, la edición pone el foco en su modelo de gestión municipal, sintetizado en las siglas D.A.S.E. (Estado dinámico, ágil, sencillo y eficiente), y apunta a proyectar su figura más allá del conurbano. En esa línea, la estrategia callejera fue leída en clave política: un intento de instalar su nombre en el plano provincial e incluso nacional, con vistas al reordenamiento del peronismo bonaerense de cara a 2027.

En paralelo, Sujarchuk —como otros intendentes— mantiene expectativas ante una eventual modificación de la ley que limita la reelección de los jefes comunales en la provincia de Provincia de Buenos Aires. La incertidumbre política no es menor: ¿qué sucederá si no logran renovar sus mandatos y, además, el peronismo pierde terreno tanto a nivel nacional como provincial? A ese interrogante se suma otro factor de enorme preocupación: la posibilidad de que una futura gestión opositora impulse auditorías profundas sobre las administraciones salientes.