Breves locales: robo en country; aprehenden a un sujeto; calle Kennedy y «éramos tan pobres»

Robo en Ayres de Maschwitz

 

Tres delincuentes encapuchados irrumpieron por la parte trasera de una vivienda del barrio Ayres de Maschwitz. Tras reducir y maniatar a la familia, escaparon con dinero y tres teléfonos celulares. Según relataron las víctimas, se trataría de dos hombres vestidos de negro y una mujer que llevaba un gorro y un pantalón de Boca. Los intrusos habrían ingresado luego de cortar un tramo del cerco perimetral que linda con un descampado. El primero en entrar fue uno de los hombres, que se deslizó por el patio trasero. Al asomarse hacia el interior y comprobar que la casa estaba habitada, dio paso a sus cómplices: el otro hombre y la mujer, todos con el rostro cubierto. Habrían utilizado una herramienta para forzar la entrada y abrir un ventanal. Una vez dentro, subieron a la planta alta, donde sorprendieron a los propietarios: un hombre de 45 años, su esposa de 42 y las dos hijas del matrimonio, de 11 y 9. Tras permanecer unos quince minutos revisando cada ambiente, los ladrones huyeron.

Cayó con 154 envoltorios de cocaína

Durante una recorrida preventiva en la intersección de Bomberos Voluntarios y Peirano, efectivos de la Montada de la Policía Municipal advirtieron la presencia de un individuo que, al notar el patrullaje, apresuró el paso con una actitud claramente evasiva.   Ante la sospecha, los agentes procedieron a identificarlo. En el cacheo preventivo hallaron, dentro de un morral, una media negra que ocultaba 154 envoltorios de nylon verde con una sustancia blanca de características compatibles con clorhidrato de cocaína, además de $80.000 en efectivo. Frente al hallazgo, se solicitó apoyo al Comando de Patrullas, que acudió al lugar para continuar con las actuaciones de rigor. El sujeto fue trasladado a la dependencia policial junto con el material incautado. Allí, el pesaje determinó un total de 160 gramos y el test orientativo confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína. El individuo quedó imputado por infracción a la Ley 23.737.

 

Arreglo con fecha de vencimiento

Los vecinos están que trinan, especialmente quienes viven sobre la Avenida Kennedy (El Cazador), después de la bajada al Náutico. Mientras el primer tramo de la arteria luce en óptimas condiciones, el último es un verdadero desastre. Una vecina, indignada, desempolvó de su cofre de recuerdos un artículo publicado en 2021 en este mismo periódico, titulado “Kennedy: ¿asfalto para muchos años?” (Kennedy: ¿asfalto para muchos años?) , publicado durante una obra de pavimentación que se realizaba entonces. En aquel texto se advertía: “Existe una genuina desconfianza entre muchos sobre la obra pública municipal, debido a que las reparaciones, asfaltos o rebacheos efectuados en el distrito suelen tener poca duración.” Cuatro años después, la advertencia parece haberse cumplido. “Los pozos son muy profundos, de unos 15 centímetros. Casi rompo la cubierta delantera de mi auto”, afirma la misma vecina. Y concluye con amarga ironía: “Se supone que un asfalto dura diez años… pero no los de esta gestión municipal”.

No hay plata


Ese parece ser el lema tácito de la Municipalidad. Al menos, así queda en evidencia durante las campañas de castración y vacunación que realiza Zoonosis, donde nunca falta el pedido de una “ayudita” a los vecinos. El listado es casi una letanía: “Zoonosis necesita: rollos de cocina, algodón, lavandina, zaleas, diarios, desinfectante, sobrecitos de comida húmeda para gatos, alimento de buena calidad, guantes, gillette, mantas en desuso para los rescatados.” La escena evoca, inevitablemente, aquel recordado latiguillo de Olmedo: “Éramos tan pobres…”