Breves locales: Fuerte rechazo a la nueva ordenanza // Intendente anuncia nuevo programa // Ante el riesgo de lluvias, refuerzan la limpieza de arroyos

“No es un trámite administrativo más”: Guazzaroni habló de participación, pero los vecinos dicen otra cosa

Cuando la presidente del Concejo Deliberante de Escobar, María Laura Guazzaroni, celebró la semana pasada la sanción de la ordenanza que delimita los barrios del Partido de Escobar (Breves locales: Oficializan nombres de barrios), se apresuró a destacar que no se trataba de «un trámite administrativo más», sino de una decisión que —según sus propias palabras— era el resultado de «meses de trabajo territorial, de recorrer cada rincón del distrito escuchando a los vecinos y vecinas que se acercaron con sus fotos, sus historias y sus relatos para contarnos cómo se formó su barrio». Sin embargo, a la luz de lo ocurrido, cabe preguntarse cuánto hubo de realidad y cuánto de retórica en esas afirmaciones. Porque si efectivamente existió ese trabajo territorial y esa supuesta participación vecinal, algo falló de manera estrepitosa: o los responsables de elaborar la ordenanza se equivocaron de interlocutores, o sencillamente desconocieron una realidad que dicen haber recorrido y escuchado. Resulta difícil creer que los representantes del pueblo hayan podido cometer un error de semejante magnitud. Y, como suele ocurrir cuando las explicaciones no alcanzan, comienzan a aparecer otras conjeturas. Algunos incluso sospechan que detrás de determinadas decisiones pudo haber existido una segunda intención. En el Barrio Parque El Cazador, mientras tanto, los vecinos están que trinan. La nueva delimitación oficial les quita nada menos que la denominación de «Barrio Parque», una identidad que no es un simple rótulo administrativo, sino parte de la historia, la pertenencia y la memoria de quienes viven allí. Las interpretaciones sobre lo ocurrido son variadas. Pero hay un punto en el que parece existir una coincidencia absoluta: nadie fue convocado, nadie fue consultado y nadie recuerda haber participado del proceso que ahora se presenta como fruto de una amplia escucha territorial. Después de que se difundiera la información, Periódico El Cazador comenzó a recibir mensajes y solicitudes de vecinos de otros barrios que querían verificar qué había ocurrido con sus propias denominaciones y límites. La inquietud, lejos de circunscribirse al barrio El Cazador, comenzó a extenderse. Todo hace pensar que, como mínimo, hubo una enorme incompetencia en la elaboración del contenido de la ordenanza y un preocupante desconocimiento de la realidad territorial que se pretendía ordenar. Porque delimitar barrios desde un escritorio, ignorando la historia y la identidad de quienes los habitan, puede producir un mapa prolijo sobre el papel, pero difícilmente refleje el distrito real. Guazzaroni, mientras tanto, continuó con su discurso. Un discurso cargado de palabras que, frente a lo sucedido, corren el riesgo de quedar suspendidas en el aire: participación, territorio, escucha, vecinos, historias. Palabras nobles, sin duda. Pero palabras que pierden todo su valor cuando quienes deberían sentirse representados descubren que, a la hora de decidir sobre su propia identidad, nadie les preguntó nada.


Anuncian un nuevo programa “articulando el sector público, el privado y el ámbito académico”

La Municipalidad presentó el programa Red Sostenible para el Desarrollo, una iniciativa que impulsa la implementación de políticas ambientales en empresas, industrias, comercios, hoteles y emprendimientos locales, «articulando el sector público, el privado y el ámbito académico». Durante el lanzamiento, que tuvo lugar en el Teatro Seminari, se firmó el Acta de Primera Adhesión con la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) y la empresa TML, primera firma en formalizar su incorporación a la red. «Sin cuidado del ambiente no hay futuro. Este fue un encuentro muy importante que sella el compromiso del Estado, el sector privado y la universidad pública para trabajar conjuntamente en un desarrollo sostenible con verdadero equilibrio», expresó el intendente Sujarchuk durante el acto. El programa está pensado en dos etapas: en primer lugar, la medición de la huella de carbono con respaldo técnico de la UNGS y metodología basada en estándares ISO. En segundo lugar, la compensación de esa emisión mediante proyectos socioambientales locales a través del FORESE (Fondo de Reconocimiento Ambiental de Escobar). Al completar este proceso, las organizaciones acceden a distinciones según su porcentaje de compensación anual y nivel de compromiso alcanzado. Asimismo, la iniciativa ofrece capacitaciones, herramientas e incentivos para promover el intercambio de experiencias. La actividad contó con la participación de representantes de empresas e instituciones de la zona.


Ante el riesgo de lluvias intensas, refuerzan la limpieza de arroyos

 

La Municipalidad anunció que intensificó las tareas de limpieza, mantenimiento y acondicionamiento de arroyos, canales y desagües en distintos puntos del distrito como parte de las acciones preventivas destinadas a reducir y mitigar los posibles efectos de las precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño. A las tareas habituales que se realizan sobre los 48 kilómetros de arroyos del partido, se sumó en los últimos meses un refuerzo del equipamiento, con retroexcavadoras sobre orugas intervienen de manera simultánea en diferentes sectores. Entre los trabajos ya realizados se encuentran la limpieza, el ensanche del cauce y la construcción de un canal aliviador en la cuenca del arroyo Tajamar, además de distintas intervenciones en la cuenca media del arroyo Escobar. Actualmente, una de las máquinas avanza con la limpieza y el ensanche de un tramo de 5.000 metros del arroyo Escobar, desde La Pista de Ingeniero Maschwitz hasta su desembocadura en el río Luján. Un segundo equipo trabaja en el mismo barrio en la reconstrucción y ampliación del albardón que funciona como defensa ante posibles crecidas. En tanto, una tercera retroexcavadora realiza tareas de limpieza y mantenimiento en el zanjón del corredor Libertad, en Belén de Escobar. «Estas intervenciones resultan fundamentales para mejorar el escurrimiento y garantizar el funcionamiento de arroyos, zanjones y canales, a su vez, todo esto se complementa  con las diversas tareas que se desarrollan en cada localidad, entre las cuales se destacan la limpieza de zanjas y zanjones, desobstrucciones, reparación y construcción de cruces de caños, y mantenimiento de sumideros y cámaras pluviales», aseguraron desde el Palacio Municipal. Por otra parte, próximamente comenzará la construcción de dos nuevos reservorios sobre el arroyo Tatán, en Loma Verde, con una capacidad conjunta de 5 millones de litros. Estas obras se sumarán a los nueve reservorios y al canal aliviador ya existentes y permitirán alcanzar una capacidad total de retención de 57 millones de litros en todo el distrito.