Barrio Villa Alegre: un micro abandonado, años de reclamos y ninguna solución

Hace años que quienes vivimos en Villa Alegre convivimos con una situación que, aunque parezca menor para algunos, viene generando cada vez más preocupación entre los vecinos. Sobre la calle Saavedra, casi en la esquina con San Martín, permanece abandonado un viejo micro de larga distancia que con el tiempo se transformó en parte del paisaje cotidiano del barrio, pero no precisamente de una manera positiva.

Lo que más preocupa a los vecinos no es el deterioro visual que provoca este vehículo abandonado en la cuadra. El principal problema es la inseguridad que genera tener desde hace años una estructura de semejante tamaño ocupando la vía pública sin ningún tipo de control ni intervención Municipal concreta. Incluso más allá de que, según la propia Ley Nacional de Tránsito 24.449, un micro de estas características no debería permanecer estacionado donde está, con el tiempo el lugar terminó convirtiéndose en punto de reuniones nocturnas, escondite de personas y intercambios y situaciones extrañas que generan alarma e inseguridad entre quienes viven cerca. Muchos vecinos coinciden en que la zona se volvió especialmente preocupante durante la noche y que la sensación de intranquilidad y el riesgo de que ocurra algo que después tengan que lamentar, crece cada vez más.

A lo largo de estos años se hicieron innumerables reclamos ante el municipio. Hubo llamados, denuncias y pedidos formales, pero hasta ahora la respuesta siempre fue la misma: promesas, explicaciones poco claras y ninguna medida efectiva para retirar el micro.

La paciencia de la gente tiene un límite. Después de tanto tiempo sin respuestas reales, es lógico que crezca el malestar y la inquietud entre quienes convivimos diariamente con esta situación. Lo único que se pide es una intervención simple y razonable para recuperar la tranquilidad y el orden en una zona donde viven familias y circulan chicos todos los días.

Ojalá esta vez las autoridades puedan escuchar el reclamo de los vecinos y actuar antes de que el problema siga empeorando. No se trata de un capricho ni de una discusión política: es un pedido básico de quienes queremos vivir en un barrio cuidado y seguro.

Vecinos de Villa Alegre y zonas cercanas