¿Ahora sí? Sujarchuk promete mejorar la recolección de ramas

La Municipalidad informó la incorporación de tres nuevos equipos de recolección de ramas, compuestos por seis camiones tipo batea y tres máquinas con palas cargadoras, «alcanzando un total de 24 vehículos para utilizar en todo el distrito». Según el comunicado oficial, con esta ampliación «no solo se aumenta la frecuencia actual del servicio a 20-25 días en cada barrio (antes era 30-35 días) sino que se podrá reforzar durante la época de poda, además de combatir con mayor eficacia la formación de microbasurales».

Sin embargo, la frecuencia mencionada por el Municipio no se refleja en la experiencia cotidiana de numerosos vecinos, especialmente aquellos que residen en barrios con abundante arbolado y amplios jardines, quienes denuncian demoras, interrupciones del servicio y la falta de cumplimiento de los cronogramas oficiales, que, según afirman, no son respetados por la propia gestión municipal.

Por otra parte, y siempre según datos de la Municipalidad, con la ampliación de los recursos operativos se prevé alcanzar las 45.000 toneladas de residuos de poda y ramas recolectadas en 2025, «lo que representa un incremento del 50% respecto al año anterior, ya que en 2024 se recolectaron 30.000 toneladas».

El intendente Ariel Sujarchuk encabezó un acto en el Polo de Educación Superior de Escobar para presentar los nuevos equipos. “Quiero decirles a todos los vecinos y vecinas que comenzó un proceso de refuerzo en el servicio de recolección de ramas con un nuevo récord en la cantidad de bateas, máquinas, equipos y palas que nos permitirá mejorar la prestación. Cuando asumí la intendencia había ramas que no se levantaban hacía un año y hoy contamos con equipos de emergencia que se utilizan en las tormentas, las caídas de árboles y también cuando la gente de manera indebida e irresponsable tira basura donde no debe. Una de nuestras prioridades es mantener Escobar limpio, por eso les pido a todos que me ayuden en esta tarea”, expresó el jefe comunal.

De materializarse la promesa, esto representaría un giro significativo en la política municipal,  luego de que, no hace mucho, en el barrio El Cazador se advirtiera que los vecinos debían hacerse cargo de la recolección de ramas cuando los montículos superaban el metro cúbico de volumen. Aquella medida fue fuertemente cuestionada por la comunidad y considerada, en los hechos, como la introducción encubierta de una nueva tasa.