Breves locales: Toda gran innovación empieza con una idea // Megapuerto // ¿Quién mira la vereda?

Entre la inteligencia artificial y las cloacas

Entusiasmado con su tarea como presidente del Consejo Provincial de la Economía del Conocimiento, cargo que le confió el Gobernador Kicillof, el intendente Sujarchuk salió a preguntar,  «¿qué te gustaría que alguien inventara?» en el contexto del lanzamiento del Consejo. «Porque toda gran innovación empieza con una idea». Para orientar las respuestas y encuadrarlas en una temática, el jefe comunal planteó algunas opciones: «Si tuvieras la oportunidad de apoyar el desarrollo de un proyecto hoy, ¿en qué área te enfocarías? A) Inteligencia Artificial, B) Sustentabilidad y Ambiente, C) Salud y Biotecnología, D) Otra». Las respuestas fueron tan diversas como reveladoras. Un abogado imaginó: «Me hincha los huevos  tener que hacer la cola para subirme a los aviones, me hincha los huevos tener tantas horas para llegar de un lugar a otro. Si encontramos una manera de teletransportar a la gente, yo soy feliz». La directora de Adultos Mayores de Escobar propuso: «Algo que sobrevuele un poco la ciudad para evitar el tráfico». ¿Qué habría respondido un simple vecino de Escobar? Sospechamos que habría sido menos creativo, aunque bastante más pragmático, y que su respuesta habría estado más cerca de las preocupaciones de todos los días: «Me gustaría que no haya más basura y baches, y tener cloacas y agua corriente». Entre la inteligencia artificial, el teletransporte y los drones para sobrevolar la ciudad, surgiría entonces una pregunta menos futurista, pero acaso mucho más urgente: ¿qué pasaría si la próxima gran innovación consistiera, simplemente, en resolver los problemas que los vecinos todavía padecen todos los días?


La batalla verbal por el megapuerto

Se asemeja a una verdadera batalla verbal. De un lado del ring, muchos vecinos que desconfían del impacto del megapuerto proyectado a la vera del Paraná, en Escobar. Del otro, la empresa que lo construirá, empeñada en ganarse la simpatía de la población con la promesa de los beneficios que traerá una inversión superior a los 600 millones de dólares. El mensaje de los inversores apunta directamente a “los vecinos” y destaca: “Nuevas oportunidades de trabajo directo e indirecto; mayor actividad para transportistas y empresas logísticas; más movimiento para comercios y servicios locales; nuevos clientes para proveedores y talleres de la zona y un mayor desarrollo económico para todo el distrito”. Para reforzar la propuesta, agregan que “este crecimiento también deberá estar acompañado por mejoras en calles, accesos e infraestructura para que el desarrollo beneficie verdaderamente a quienes viven allí”. Y concluye: “Escobar no solo recibirá barcos: puede recibir una nueva etapa de trabajo, actividad y oportunidades”. Mientras tanto, algún objetor responde con desconfianza: “¡Y más droga!”. Otros advierten: “Con la traza de Panamericana al futuro Puerto van a destruir la Reserva Ciervo de los Pantanos, una zona de humedales”. También cuestionan las promesas de empleo: “Te chamullan con que va a haber más oportunidades laborales, el chamullo de todo político y todos los que los rodean”. Por ahora, entre promesas de desarrollo y advertencias ambientales, la discusión por el futuro megapuerto parece estar lejos de encontrar un punto de encuentro.

 


Ciudad inteligente, ¿pero quién mira la vereda?

¿Por qué son siempre los vecinos quienes deben recurrir al Municipio para advertirle que algo no funciona o está roto? ¿Por qué, en un distrito que recibe reconocimientos y premios internacionales por su modernización y sofisticación tecnológica, todavía no se logra invertir esa ecuación para que sea el propio Estado el que detecte los problemas de la vía pública antes de que alguien tenga que perder el tiempo en denunciarlos? Un ejemplo puede verse en la calle Santiago del Estero y Mendoza, en Ingeniero Maschwitz, donde hay unas tapas entreabiertas en la vereda que representan un riesgo concreto para cualquiera que transite por el lugar. Una distracción, un paso en falso o simplemente no advertirlas puede ser suficiente para provocar una caída y una lesión. Una ciudad verdaderamente inteligente debería ser capaz de detectar una tapa abierta en una vereda antes de que lo haga un vecino.

 

 


Reciclar, reutilizar y darle valor a lo que descartamos

Todos los miércoles, a las 15, el local de La Libertad Avanza de Escobar, ubicado en Mitre y Estrada, invita a participar del Taller de Reciclaje y Valorización. La propuesta busca brindar conocimientos y herramientas prácticas sobre separación de residuos, reciclaje y aprovechamiento de materiales que muchas veces terminan en la basura. Un espacio para aprender, incorporar hábitos más responsables y descubrir que aquello que descartamos puede tener una segunda oportunidad.


La “Ciudad Belgraniana del Partido de Escobar” conmemoró el Éxodo Jujeño

Un colorido y patriótico evento belgraniano se llevó a cabo ayer en Garín para conmemorar el Éxodo Jujeño. Varios vecinos participaron como jinetes, entre ellos uno que personificó al propio General Belgrano, en una ciudad que aguarda que el Concejo Deliberante la denomine oficialmente “Ciudad Belgraniana del Partido de Escobar”, tal como solicitaron vecinos de la localidad el año pasado. El pedido no surge al azar: expresa con justeza el espíritu que se respira en Garín, donde desde hace años, por iniciativa de su propia comunidad, se honra de manera constante y comprometida la figura de uno de los grandes próceres de la historia argentina: Manuel Belgrano. Posiblemente, Garín sea una de las pocas localidades del país donde el homenaje al creador de la Bandera adquiere una dimensión tan profunda, sostenida y sentida. La ciudad cuenta, además, con una Asociación Belgraniana integrada por vecinos de distintas trayectorias y edades, unidos por un mismo propósito: mantener viva la memoria y el legado de quien luchó por nuestra independencia, nuestra educación y nuestra identidad.