Polilla negra y mosca negra: lo que hay que saber para prevenir molestias

Ante la proliferación de polillas negras y de moscas negras en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la Municipalidad de Escobar difundió información y una serie de recomendaciones preventivas.

Durante el verano, el calor y la humedad favorecen la aparición de insectos que no suelen verse en otras épocas del año. Uno de los casos más frecuentes es el de la polilla negra (Hylesia nigricans), un insecto grande y oscuro que aparece en esta época, ya que sus larvas comienzan a desarrollarse a partir de septiembre y, hacia el mes de enero, se transforman en mariposas.
La llamada polilla negra no pica ni muerde. El malestar se produce por los pelos microscópicos urticantes que libera como mecanismo de defensa y que pueden quedar adheridos a la piel, la ropa u otras superficies. El contacto con estos pelitos puede generar reacciones alérgicas como enrojecimiento, picazón intensa, ronchas, ardor o inflamación localizada. Se trata de un cuadro no contagioso que suele controlarse de manera efectiva. Los síntomas pueden durar entre 7 y 14 días y su intensidad varía según cada persona y el nivel de exposición. Para reducir el riesgo de contacto, se recomienda evitar tocar directamente a la polilla, mantener los ambientes limpios, utilizar mosquiteros en puertas y ventanas y, ante su presencia, sacudir la ropa y las superficies donde pueda haberse posado.

En caso de contacto, es importante lavar la zona afectada con agua y jabón, cambiarse la ropa y evitar frotarse, rascarse o aplicar alcohol u otros productos que puedan irritar la piel. Si los síntomas persisten, se agravan o la reacción es importante y generalizada, especialmente si aparece dificultad para respirar o para hablar, se recomienda concurrir a la guardia más cercana para confirmar el diagnóstico y comenzar, de ser necesario, el tratamiento correspondiente. También se pueden realizar consultas por el servicio de Telemedina, que funciona las 24 horas. Las direcciones de los centros de salud y Telemdicina pueden consultarse en www.escobar.gob.ar/salud.

 

La mosca negra

 

Por otro lado, también se registra la presencia del barigüí, conocido popularmente como mosca negra. Se trata de un insecto pequeño, similar a un mosquito, que se encuentra principalmente en zonas cercanas a ríos, arroyos y cursos de agua. A diferencia del mosquito común, no pica sino que muerde la piel para alimentarse de sangre, lo que puede generar mayor dolor e irritación. Es más activo durante el día, especialmente al amanecer y al atardecer. En la mayoría de los casos, la mordedura del barigüí provoca enrojecimiento, hinchazón, picazón intensa o ardor, síntomas que pueden durar algunos días. En personas sensibles, puede generar reacciones alérgicas más intensas. Aunque no transmite enfermedades graves, rascarse la zona afectada puede favorecer la aparición de infecciones en la piel.
Para prevenir molestias, se recomienda utilizar repelente de insectos, vestir ropa clara, de manga larga y pantalones largos, evitar permanecer en zonas cercanas a ríos o arroyos durante los horarios de mayor actividad, colocar mosquiteros en puertas y ventanas y mantener patios y alrededores limpios, sin acumulación de humedad. En caso de mordedura, se aconseja lavar la zona con agua y jabón, aplicar hielo o compresas frías y utilizar cremas calmantes o antihistamínicas si fuera necesario. Ante una reacción alérgica fuerte se recomienda consultar a un médico.