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La Escuela de Liderazgo cumplió 10 años: “Formamos nuevas generaciones»
La Escuela de Liderazgo cumplió 10 años: “Formamos nuevas generaciones»
Es una iniciativa que llegó a Escobar de la mano de la actual gestión municipal. A simple vista parece una buena idea. Sin embargo, cuando hay participación de adolescentes —de entre 13 y 17 años— y se habla de “liderazgo”, para algunos vecinos el concepto adquiere una connotación política.

Según la presentación oficial, el objetivo de las Escuelas de Liderazgo (ELI) es ofrecerle a los jóvenes «un marco de contención para que se desarrollen activa y participativamente en sus comunidades, donde los protagonistas de llevar adelante las propuestas e iniciativas sean las y los adolescentes, motorizados por la solidaridad, la empatía, y con el compromiso por las relaciones humanas, el respeto por la diversidad, y el amor por el ambiente».
Pero no todos lo ven así. Un vecino, que vivió la etapa del peronismo en la década del ’40, asegura que este tipo de propuestas le trae recuerdos ingratos: “Es un curso que mezcla la política con el deporte y el entretenimiento, apunta a los chicos y eso es delicado”.
La ELI cumplió recientemente 10 años y lo celebró “a lo grande”. Carlos “Beto” Ramil, Secretario General de la Municipalidad y «Militante del Proyecto Nacional y Popular», recordó en redes sociales: «En 2015, junto a @asujarchuk, dimos vida a la Escuela de Liderazgo (ELI), un espacio creado para formar a jóvenes líderes de nuestro distrito, impulsando valores como la participación ciudadana, la solidaridad, el compromiso social y el desarrollo personal».
En una fotografía del festejo, Ramil aparece junto a Sujarchuk y varios funcionarios para la ocasión. «Hoy, a 10 años de aquel comienzo, la ELI es una política pública consolidada que llegó a más de 2.000 jóvenes, con sedes en todas las localidades y actividades coordinadas por un gran equipo de trabajo que hace del juego una herramienta para aprender, integrar y desarrollar habilidades. Con colonias de verano, viajes y experiencias que fortalecen vínculos, la ELI sigue creciendo y dejando huella en cada joven que participa. Gracias a nuestros profes y a quienes forman parte de esta gran comunidad por hacer posible este camino, porque formar nuevas generaciones es sembrar las bases de un futuro mejor y más justo, donde los derechos y las oportunidades son para todos», sostuvo.
El evento, realizado en Ingeniero Maschwitz, contó con unos 500 chicos, exlíderes, exprofesores, docentes actuales, autoridades municipales y varios candidatos a concejales. Hubo sándwiches con pernil, pizza, gaseosas, licuados, pochoclos, juegos como toro mecánico y cabinas de fotos. La fiesta comenzó a las 19 y finalizó a las 23, con una importante presencia de Policía Municipal tanto dentro como fuera del predio.
Algunos asistentes advirtieron que el festejo demostró que “el Municipio no está tan empobrecido pese a la acción del Gobierno Nacional”.
Pero la pregunta clave fue inevitable: ¿se hace política con los niños? Una fuente de la organización explicó a Periódico El Cazador: “Como hay chicos en edad de votar por primera vez, se trabaja para que el día de las elecciones sepan cómo hacerlo. Se hace un simulacro de votación, se les explica, y también se les cuenta lo que hizo el intendente en su gestión. Incluso se realizaron encuestas para saber quién apoya a Ariel, quién no, y quién respalda su partido, es decir, a Cristina y otros. La posición política de los chicos varía según la sede: en algunos barrios, los padres son más afines a Sujarchuk o al kirchnerismo; en otros, como en Maschwitz, hay menos apoyo, especialmente en familias que provienen de barrios privados”.
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El municipio no está empobrecido, pero nada tiene que ver con el gobierno Nacional.
Se advierte que no está empobrecido por el nivel de vida de los municipales.
Una verdadera escuela de liderazgo forma personas libres, capaces de pensar y decidir por sí mismas. Por eso es inadmisible que, en un espacio financiado con fondos públicos, se pregunte a los participantes qué opinan de la gestión de Sujarchuk o si respaldan a su partido. Eso no educa. Su única función posible es la construcción de una base de datos políticos para uso partidario. Y eso, lejos de educar líderes, degrada el programa a un mero dispositivo de propaganda.