Democracia degradada en Escobar

Las últimas elecciones nacionales, celebradas el año pasado, evidenciaron que el espíritu democrático en el Partido de Escobar deja mucho que desear.

Durante la campaña proselitista, ningún partido de la oposición, sin excepción, pudo exhibir un solo cartel o afiche en la vía pública. Apenas minutos después de cualquier intento de exhibición de un cartel opositor, una verdadera patota oficialista se encargaba de arrancarlo o, directamente, de enfrentar y agredir a quienes tenían la osadía de querer instalarlo. En contraste, los afiches y carteles oficialistas, que exhibían la cara del jefe comunal, aún hoy, a más de medio año de las elecciones, siguen colgados en postes a lo largo de todo el distrito.

Un lector de Periódico El Cazador nos envió la imagen que encabeza esta nota, la cual muestra una diversidad de propuestas electorales de partidos que representan desde la derecha hasta la izquierda en las recientes elecciones alemanas para elegir a los parlamentarios de la Comunidad Europea, pegadas a un tablón en el que no se le ocurriría al intendente del lugar mandar a sus «muchachos» para hacer trizas las publicidades de la oposición.

En Europa, y en la mayoría de los municipios de nuestro país, los intendentes, si bien aspiran a ganar las elecciones, no intentan atornillarse al poder mediante procedimientos comunes en dictaduras como las de Cuba, Venezuela o Nicaragua, donde gobiernan partidos únicos.

La situación en Escobar refleja una alarmante degradación de la democracia local, donde la competencia política se ve gravemente afectada. Es crucial que se adopten en las  elecciones del año que viene medidas para garantizar un ambiente político justo y equitativo, donde todas las voces puedan ser escuchadas y respetadas. Solo así se podrá fortalecer la democracia y asegurar un futuro más justo para todos los ciudadanos del distrito.