Breves locales: carteles opositores rotos y preocupación por el futuro de una biblioteca popular

Acusan a un funcionario de romper carteles opositores

La oposición está enojada. Una fotografía —que comenzó a circular entre dirigentes locales— muestra a un alto funcionario municipal rompiendo afiches de Eduardo Gianfrancesco, concejal y  referente de La Libertad Avanza en Escobar. “Piedra libre al funcionario de Tránsito rompiendo afiches de Eduardo Gianfrancesco. ¡Una grosería que un alto funcionario se dedique a romper carteles!”, señalaron desde la oposición al difundir la imagen. Las críticas no se detuvieron allí. “Mejor que envíe al personal a su cargo a los accesos de Panamericana en Ingeniero Maschwitz y Garín en hora pico, donde el Estado municipal está AUSENTE”, agregó uno de los dirigentes, en alusión al intenso tránsito y al desorden vehicular que suele registrarse en esos puntos durante los horarios de mayor circulación. Aunque todavía falta para las próximas elecciones, en algunos sectores opositores ya se preguntan si el oficialismo comienza a ensayar estrategias que —según recuerdan— se repitieron en otras campañas: la virtual prohibición de exhibir afiches o carteles de la oposición, retirados a los pocos minutos de ser colocados. En ese contexto, no faltaron quienes deslizan una sospecha adicional: que el amplio sistema de cámaras de seguridad del distrito podría tener, además de su función preventiva, otros usos menos transparentes en tiempos de disputa política.

 

“La Biblio”, en lucha contra el desalojo

El 23 de marzo de 2009 nació la Biblioteca Popular 10 de Diciembre (ver fotografía) —o simplemente “la Biblio”, como la llaman quienes la frecuentan—. Funciona en Hipólito Yrigoyen 514, en Belén de Escobar, y desde entonces se convirtió en un pequeño refugio para lectores, estudiantes y vecinos que encuentran entre sus estantes algo más que libros: un espacio de encuentro. Pero en las últimas semanas la tranquilidad del lugar se vio alterada. Sus autoridades y habituales concurrentes se enteraron de una situación que los mantiene en estado de alerta. «Hace unos meses nos enteramos que un grupo de personas quiere el inmueble (que no tiene dueño) e intenta desalojarnos, iniciaron acciones legales y desde la Biblio contratamos un/a abogado y abogada para que peleen en el campo jurídico». explicaron desde la institución. Ante ese escenario, la biblioteca lanzó dos campañas para sostener la defensa del espacio. La primera es una convocatoria simbólica: una campaña de fotos con un cartel de apoyo que puede retirarse en la propia biblioteca. La segunda apunta a reunir fondos para afrontar los costos legales. “Estamos pidiendo aportes de 5.000 pesos que pueden transferirse al alias biblio.libro.leer (Biblioteca Rivadavia)”, señalaron. En paralelo, los impulsores del espacio comenzaron a contactar a organizaciones  y espacios políticos para solicitar pronunciamientos de apoyo. También proyectan realizar en abril un festival en la puerta de la biblioteca. “Son tiempos de comunidad, lucha y resistencia”, afirman. Y anticipan que también «nos iremos cruzando este domingo en fate y contándoles un poco la situación que atraviesa la Biblio».