Inseguridad y alarma vecinal tras un violento secuestro en una quinta alquilada

Un hecho ocurrido en una finca ubicada sobre la calle Monteagudo al 600, en el barrio Los Ñanduces, en Ingeniero Maschwitz, generó una fuerte conmoción entre los vecinos de la zona. El episodio, de extrema violencia, volvió a encender la preocupación por el alquiler temporario de propiedades y la necesidad de extremar controles y recaudos sobre quienes ocupan las viviendas.

Según trascendió, los inquilinos de la propiedad habrían contactado mediante engaños a un empresario oriundo de Lanús con la excusa de concretar un supuesto negocio. La reunión fue pactada en una estación de servicio de la zona y, una vez que la víctima se presentó en el lugar, fue privada de su libertad y trasladada hasta la quinta de Monteagudo. En el inmueble, los delincuentes lo despojaron de sus pertenencias, de las llaves de su vehículo y de información sensible vinculada tanto a su domicilio particular como a su empresa. Mientras uno de los integrantes de la banda permanecía custodiando al empresario cautivo, el resto se dirigió a la vivienda de la víctima, donde ingresaron utilizando las llaves sustraídas y concretaron el robo. Allí también redujeron y privaron de la libertad a la empleada doméstica.

Horas más tarde, la víctima logró liberarse tras forcejear con uno de los delincuentes. En medio de la pelea consiguió desarmarlo, efectuarle dos disparos a la altura del tórax dejándolo gravemente herido y escapar del lugar para pedir ayuda. A partir de ese momento tomó intervención personal policial, que inició una investigación apoyada en registros fílmicos y otras pruebas recolectadas en la escena. Cabe señalar que el delincuente herido había recuperado la libertad hacía apenas  dos meses y cuenta con un importante prontuario criminal.

El caso reaviva el debate sobre los alquileres de quintas y viviendas

“Averiguamos que esta quinta era alquilada de manera temporaria durante los fines de semana”, relató un vecino del barrio, todavía conmocionado por el operativo policial desplegado en la zona. Otros frentistas coincidieron en expresar preocupación por lo ocurrido y señalaron que este tipo de episodios pone en evidencia los riesgos de alquilar propiedades sin controles mínimos sobre los ocupantes. “Es un horror lo que pasó. Mucha gente alquila casas o quintas por pocos días y muchas veces no sabe quién entra realmente al barrio. Después ocurren situaciones como esta y el miedo queda para todos”, sostuvo otro residente.