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Retiran 200 toneladas de basura del arroyo Pinazo; debate sobre responsabilidades
Retiran 200 toneladas de basura del arroyo Pinazo; debate sobre responsabilidades
“Ya retiramos más de 200 toneladas de residuos del arroyo Pinazo”, anunció el intendente Sujarchuk junto a un video impactante que muestra una máquina vial trabajando en medio de un enorme basural asentado sobre el cauce del arroyo, retirando toneladas de desperdicios acumulados tras las últimas lluvias.
“Necesitamos de la conciencia y la responsabilidad de todas y todos los vecinos para tener un municipio limpio. Tenemos un sistema de recolección que funciona seis veces a la semana, en todo el distrito. No hay excusas para tirar basura en la calle, que luego va a nuestros arroyos”, sostuvo el jefe comunal.
Y agregó las siguientes definiciones:
“En el Barrio Amancay de Maquinista Savio, en el límite con Pilar, nuestros equipos municipales mantienen el operativo de saneamiento del Arroyo Pinazo para garantizar que el agua escurra correctamente. Debido a la enorme acumulación de residuos que fueron arrastrados en las últimas lluvias, decidimos extender las tareas una semana más. No vamos a permitir que la desidia de unos pocos termine en inundaciones para todos. Cuidar nuestra salud, el ambiente y optimizar el uso de los recursos municipales es un compromiso que debemos sostener entre todos. No alcanza solo con las máquinas. Cada residuo que se arroja en un lugar indebido termina afectando a todo el barrio y el distrito. La basura tiene dueño”.

Los dichos de Sujarchuk resultan razonables y, en esta ocasión, el intendente responsabiliza —por fortuna— solamente “a unos pocos”. Porque, efectivamente, la enorme mayoría de los vecinos observa con indignación escenas como las que muestran el estado de este arroyo. Sin embargo, el enfoque planteado por el jefe comunal parece incompleto y termina relativizando la verdadera dimensión de la responsabilidad estatal. Desde este espacio hemos señalado en reiteradas oportunidades que el distrito carece de una política integral y sostenida de limpieza urbana. Es cierto que existen basurales y problemas similares en otros municipios, pero también es evidente la diferencia que hoy presenta Escobar respecto de distritos vecinos como Campana o Tigre. También es válido reconocer que los operativos de saneamiento son necesarios. El problema es que suelen aparecer de manera esporádica y con un fuerte componente propagandístico, al punto de que el Municipio termina exhibiendo reiteradamente las mismas intervenciones como si se tratara de una política permanente. La limpieza de un distrito no puede depender de acciones excepcionales: requiere presencia constante, controles diarios y tareas sistemáticas de mantenimiento. Si existen personas que arrojan basura en los arroyos, surge una pregunta inevitable: ¿de qué manera actúa el Municipio para evitarlo? Ya sea mediante sanciones, controles, presencia territorial o cámaras de vigilancia, alguna respuesta debería existir. También cabe preguntarse cuándo fue la última vez que se realizó un operativo de mantenimiento preventivo en el arroyo Pinazo. Porque la acumulación de residuos no ocurre de un día para otro, sino que se agrava cuando durante largos períodos no hay intervención sostenida.
Hace algunos meses mencionábamos aquí la limpieza realizada en un importante acceso vial, en Belén de Escobar. Hoy, la zona vuelve a presentar signos de abandono y suciedad, especialmente por los bolsones utilizados en aquel operativo, que todavía permanecen en el lugar sin ser retirados. Una postal que expone, más allá de los anuncios, la falta de continuidad en las tareas de mantenimiento urbano. Todo esto alimenta la percepción de que el Municipio no logra establecer una verdadera política de limpieza y conservación del espacio público. Porque así como la limpieza es contagiosa, también lo es la suciedad.
Periódico El Cazador consultó a tres vecinos que integran agrupaciones vinculadas al mantenimiento y saneamiento de los arroyos de Escobar. Estas fueron sus reflexiones:
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Cuando cada desastre se explica solo por el clima, la basura o “la culpa de aguas arriba”, el problema deja de tener responsables y nunca se resuelve. Las causas pueden ser múltiples, pero la obligación de prevenir, mantener y actuar tiene un responsable claro. Gobernar no es buscar excusas simplistas para complacientes sino evitar que la historia se repita. Cuando todos somos responsables, ninguno lo es. El que gobierna tiene la responsabilidad social y muchos medios para evitarlo. Hoy el Río Reconquista, los canales de Tigre y el Luján están mucho mas limpios que el Escobar. El mismo clima, el mismo Estado y la misma gente.
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Obvio que es la sociedad la que genera la basura. Cada vez hay más población, y por ende más basura. Esta situación no es nueva. Siempre hubo problemas con la basura. Cuáles son las estrategias para revertir esto? Hay presupuesto para planificar tema basura? O simplemente pretende que la gente que siempre tiró la basura en cualquier lado deje de hacerlo mágicamente? El municipio, que es el que tiene que ocuparse de mantener limpios los espacios públicos, tendría que hacer una autocrítica y ver porqué esta situación se va empeorando y no cambia. Es más fácil echar la culpa afuera.
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No coincido, ustedes vieron como quedó la costa después del temporal del finde? Todo lleno de basura, ¿quién la tiró? El ciudadano. Mientras el ciudadano sea mugriento esto no se va a solucionar.
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